Por Ana Báez |
Ciudad de México (EFE).- Durante décadas, las autoridades han vigilado, perseguido y detenido con violencia a miles de vagoneras —vendedoras ambulantes en el Metro de la Ciudad de México— en operativos en su contra que han escalado en los últimos meses con la implementación de estrategias de “limpieza social”, denuncian estas comerciantes, en el marco del Mundial de Fútbol.
Antes de subirse al vagón e iniciar la venta en los 226 kilómetros de la red del metro, Patricia Martínez, quien vende dulces y accesorios de belleza desde hace cuatro décadas, ha aprendido a ser cautelosa con las cámaras de vigilancia e, incluso, cuida a compañeras como Norma Rivera: “No te preocupes, yo te cuido”, dice.
Martínez, líder de la asociación civil Leonas en Manada, cuenta a EFE que durante la semana de inauguración del Mundial, “se puso bien duro el operativo” contra vendedoras ambulantes, especialmente en la línea que lleva al Estadio Ciudad de México.Pese a ello, Martínez asegura que ni ella ni ninguna de sus compañeras dejará de trabajar pues «muchas de nosotras tenemos que alimentar a nuestros hijos».
Norma Rivera Barrientos ofrece su mercancía en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, en Ciudad de México. EFE/Sáshenka Gutiérrez














