Anne Schedeen, la actriz que dio vida a Kate Tanner, la inolvidable madre de familia de ALF, ha fallecido a los 77 años. La noticia ha sido confirmada por su familia a través de Facebook, poniendo fin a la vida de una intérprete muy querida por varias generaciones que crecieron con la mítica comedia de ciencia ficción de los años ochenta.En el comunicado, sus familiares describieron a Schedeen como una mujer de enorme creatividad, humor afilado y una personalidad arrolladora. Destacaron su amor por su familia, su pasión por las buenas historias, su cariño por los perros y su espíritu profundamente comprometido con las causas solidarias. "Era una fuerza de la naturaleza", señalaron, recordando además su energía vital y la huella artística que deja tras de sí.Por el momento, no han trascendido ni la causa ni la fecha exacta de su fallecimiento. La familia también ha pedido que, en lugar de enviar flores, quienes deseen honrar su memoria realicen donaciones a algunas de las organizaciones benéficas con las que colaboraba la actriz durante su vida.Una sitcom con extraterrestreAunque su carrera abarcó varias décadas en cine y televisión, Schedeen será recordada principalmente por su papel de Kate Tanner en ALF. Entre 1986 y 1990 interpretó a la madre de la familia que acogía en su casa a un sarcástico extraterrestre procedente del planeta Melmac. La serie se convirtió en un fenómeno televisivo internacional y dio pie a múltiples derivados, incluida una serie de animación.Sin embargo, la actriz nunca ocultó que el rodaje de ALF estuvo lejos de ser idílico. En una entrevista concedida a la revista PEOPLE, llegó a describir la experiencia como una "pesadilla técnica", marcada por jornadas largas, rodajes lentos y un ambiente complicado entre parte del reparto. Cada episodio de apenas media hora podía requerir más de veinte horas de grabación debido a la complejidad de trabajar con el célebre muñeco animatrónico.Nacida como Luanne Ruth Schedeen el 8 de enero de 1949, creció en una granja en las afueras de Portland, en Oregón. Antes de alcanzar la fama con ALF, participó en numerosas producciones televisivas como Cheers, Se ha escrito un crimen, Perry Mason: El caso del gánster difamado, o Magnum, construyendo una sólida trayectoria como secundaria de lujo en la televisión estadounidense.Su última aparición en pantalla llegó en 2014 con la serie Tiny Nuts, pero para millones de espectadores su imagen quedará para siempre ligada a aquella madre paciente y sensata que intentaba mantener el orden en casa mientras ALF lo ponía todo patas arriba. Con su muerte desaparece uno de los rostros más entrañables de la televisión de los ochenta y noventa.