Supervivientes 2026 puso punto y final a su andadura en Telecinco con un debate final “surrealista”, según Sandra Barneda, en el que casi no se entendía a los concursantes al hablar por pisarse entre ellos, varios empezaron a confesar robos y trampas que no detectó la organización y hasta Álex Ghita tomó un papel inesperado en la entrega.
La gala contó con todos los concursantes que habían pasado por la edición, excepto con dos: Paola Olmedo e Ivonne Reyes. De la primera no comentaron nada, mientras que a la segunda le mandaron besos y se entendió que no pudo asistir por su estado de salud.
Además, “la noche de las cuentas pendientes” tuvo la entrada triunfal de Maica, la ganadora, pero también de Alba Paul, Alvar Seguí y José Manuel Soto, los finalistas. Aunque la que más enfrentamientos vivió fue Claudia Chacón que retomó su aplaudido papel de villana. Lo contrario a Ghita al que Barneda hasta pidió que dejara de intervenir, porque su protagonismo era excesivo en relación a la duración de su experiencia.
Para mayor sorpresa, el entrenador personal que había llegado al reality asegurando que ganaría, para acabar abandonando el primero, pidió una “segunda oportunidad” a la organización para mejorar su rendimiento. Algo que causó incredulidad y risas entre los presentes, a pesar de que él lo decía muy serio.












