Telef�nica, Orange o Vodafone calculan que el coste real de reemplazar los equipos de los fabricantes chinos duplicar� los entre 17.000 y 21.500 millones de euros previstos por Bruselas.Los operadores de telecomunicaciones europeos est�n enmendando la plana a los c�lculos de la Comisi�n Europea (CE) a la hora de cuantificar el coste estimado de sustituir los equipos de los proveedores chinos de telecos, como Huawei y ZTE, de todas las redes fijas y m�viles de la Uni�n Europea (UE), tal y como exige el proyecto de la nueva ley de Ciberseguridad europea (Cibersecurity Act II o CSA2). La CE considera que los proveedores chinos representan un "alto riesgo" para la seguridad nacional de los pa�ses europeos por estar subordinados al Gobierno chino.En enero pasado, cuando la CE present� su proyecto CSA2, estim� el coste global del reemplazo de los equipos chinos para todos los operadores de la UE en una horquilla de entre 17.000 y 21.500 millones de euros en un plazo de cinco a�os. Pero el c�lculo que est�n haciendo los operadores europeos es mucho m�s preocupante, de aproximadamente el doble, puesto que su horquilla inicial va de los 30.000 a los 40.000 millones de euros, seg�n ha podido conocer EXPANSI�N, aunque la cifra definitiva a�n tardar� algunas semanas en concretarse.Se trata, en cualquier caso, de una cifra colosal y muy dif�cil de asumir sin consecuencias colaterales negativas para la mayor�a de las operadoras de telecos europeas que tienen problemas de rentabilidad y deudas elevadas por la fuerte competencia y las consiguientes guerras de precios as� como por la necesidad de desplegar redes de fibra y de 5G.El coste espa�olFuentes del sector en Espa�a consideran que el coste para las tres grandes telecos espa�olas -Telef�nica, Orange y Vodafone- podr�a alcanzar los 4.000 millones de euros si a las redes m�viles de 5G se le a�aden los costes de sustituci�n de los equipos en las redes fijas. Por comparaci�n, Telef�nica Espa�a, la operadora que m�s invierte en red, destin� 1.522 millones de euros en capex en 2025.La iniciativa de CSA2 de la CE ya ha provocado una respuesta com�n de las telecos europeas, con un documento fechado el 12 de mayo y auspiciado por las dos grandes asociaciones del sector, la GSMA (la patronal mundial) y Connect (la asociaci�n de grandes telecos europeas que incluye a Telef�nica, Orange, Vodafone o Deutsche Telekom). En el comunicado, las operadoras arremet�an contra la CSA2 y argumentaban que las medidas propuestas son desproporcionadas.Ejercicio masivoEl documento, como adelant� EXPANSI�N el 16 de mayo, explica que se obligar�a a un ejercicio masivo de "arrancar y reemplazar" (rip and replace) equipos de proveedores chinos, lo que desviar�a recursos financieros y t�cnicos escasos en vez de dedicarlos a la innovaci�n y el despliegue de redes de nueva generaci�n como 6G o redes basadas en IA. El manifiesto tambi�n alerta de los riesgos operativos de una sustituci�n a gran escala, ya que un reemplazo forzado y acelerado de infraestructura cr�tica podr�a causar inestabilidad operativa -aver�as y apagones- y degradar la calidad del servicio para los consumidores, seg�n las telecos.Adem�s, las telecos cuestionan la legitimidad de la Comisi�n Europea para adoptar estas medidas, se�alando que la seguridad nacional debe seguir siendo competencia de los Estados.Una ley m�s duraLa propuesta de la nueva Cibersecurity Act, presentada por la Comisi�n Europea, establece un escenario mucho m�s estricto que hasta ahora para la presencia de la tecnolog�a china en las redes de telecos europeas. Fija un plazo de 36 meses (tres a�os) tras la aprobaci�n de la norma, para que las telecos m�viles retiren los equipos de fabricantes chinos en sus redes. Eso significa que si la CSA2 se aprueba a final de este a�o 2026, las redes m�viles europeas deber�an estar libres para finales de 2029 o principios de 2030 de equipamiento de "proveedores de alto riesgo", que es como se denomina en Europa a los fabricantes chinos, principalmente Huawei y ZTE. La norma propuesta es de mucha mayor magnitud e intensidad que lo que exist�a hasta ahora, ya que la anterior norma de ciberseguridad, concretada en la denominada Tool Box (caja de herramientas), establec�a solo una recomendaci�n y solo para las redes m�viles de 5G.Obligaci�nLa norma ahora propuesta ya no establece una recomendaci�n, sino una obligaci�n. Y no se limita �nicamente al 5G, sino a todas las redes m�viles. Adem�s, su �mbito de impacto se ampl�a mucho, ya que tambi�n afecta a las redes fijas y de sat�lites. En el caso de las redes fijas el reglamento no establece un plazo fijo inmediato para sustituir los equipos chinos, sino que faculta a la Comisi�n a que fije el periodo de transici�n, que se definir� m�s adelante tras realizar una evaluaci�n que considere los riesgos de seguridad, la vida �til de los componentes y el impacto econ�mico.Adem�s, la CSA2 tambi�n ampl�a el concepto de activos clave m�s all� del nodo central de la red (core network), hasta incluir la red de acceso por radio (RAN), los sistemas de gesti�n de red y las funciones de transporte y transmisi�n -las grandes redes troncales y regionales de fibra-.El Gobierno de Pedro Sánchez también se manifestó públicamente en contra de la CSA2 el pasado martes 9 de junio, durante el consejo europeo de Telecomunicaciones, como adelantó EXPANSIÓN el 10 de junio pasado. En esa cita, el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, señaló que "no puede ser que los Estados miembros no tengan ningún papel en la definición de las cadenas de suministro de nuevas tecnologías que afectan a la seguridad nacional". Esta postura de España se opone, por tanto, a que la definición de proveedor de alto riesgo se haga a nivel supranacional, desde la CE, al considerar que deben ser los estados nacionales los que decidan a quien declarar proveedor de riesgo, ya que eso afecta a la seguridad nacional.España, que tiene el Gobierno más cercano políticamente a China de la Unión Europea -con numerosas visitas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de otras autoridades del Ejecutivo o del PSOE en los últimos años al gigante asiático-, se ha negado a considerar proveedores de alto riesgo y vetar a Huawei o ZTE, a pesar de que muchos de los países europeos lo han hecho en mayor o menor grado. De hecho, Pedro Sánchez ha mencionado en diferentes ocasiones a los proveedores chinos como por ejemplo Huawei, entre los socios para el desarrollo del 5G en España.