Esta vez sí, ¿o tampoco?El reloj continuaba marcando las horas este domingo y todo el mundo, en el sentido literal, esperaba que se cumpliera la palabra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que este domingo se firmaba el pacto con Irán, anunciado por 40ª vez, que supondría la inmediato reapertura del Estrecho de Ormuz, a la par que se levantaba el bloqueo de EE.UU. aliviando el comercio mundial de petróleo y de otros productos.Pero, como en otras ocasiones, el primer ministro israelí, Benjamin Nentanyahu, se puso manos a la obra para hacer descarrilar el pacto.Las fuerzas armadas israelíes lanzaron ataques contra el barrio de Dahiya, en Beirut, donde Hizbulah, el grupo militante respaldado por Irán, ha mantenido durante mucho tiempo una fuerte influencia. Más temprano, Israel acusó al grupo de violar el alto el fuego al disparar hacia el norte de Israel.Hizbulah reivindicó varios ataques contra posiciones militares israelíes en el sur del Líbano, pero negó la acusación de Israel de que había disparado contra su territorio.Trump declaró a Axios que el acuerdo entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra seguía en curso este domingo, a pesar del ataque de Israel en Beirut y de la amenaza iraní de tomar represalias.“No tiene ningún criterio”, acusó Trump a Netanyahu, Si bien reiteró que todo iba hacia adelante, confesó que estaba intentando salvar contrarreloj un acuerdo que estuvo a punto de derrumbarse. “Lo sacudió todo”, respondió Trump sobre los ataques. “Retrasó la firma. Se suponía que debía ocurrir ahora y se ha reprogramado para dentro de unas horas”, dijo.“Es muy grave. No podía creerlo. Una hora antes de que se supusiera que íbamos a firmar”, remarcó sobre esa operación israelí. Reconoció que Hizbulah atacó primero, pero no causó daños ni hubo víctimas mortales. “¿Por qué Bibi tenía que lanzar un maldito ataque?” planteó. Las autoridades israelíes no confirmaron que esperaran ya esa firma del acuerdo.Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador de Teherán con Washington, condenó estos bombardeos israelíes y sugirió que socavaban la credibilidad de Estados Unidos.“Si no tienen ni la voluntad ni la capacidad de cumplir sus compromisos, no es posible hablar de la continuación del proceso”, subrayó en las redes sociales, en alusión directa a las negociaciones de paz.Irán condena los bombardeos israelíes y sugiere que socavaban la credibilidad de Estados UnidosAunque el mandatario estadounidense repitió que habría firma este domingo, Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, indicó que no se rubricaría ningún acuerdo esta jornada. Pero dejó la puerta abierta a que se pudiera alcanzar el pacto uno en los próximos días, tal como recogieron medios estatales.En este contexto, Trump instó en su red social a Israel y a Hizbulah a actuar con moderación, alertando que los ataques israelíes en las afueras de Beirut ocurridos esta misma jornada podrían hacer fracasar un posible acuerdo de alto el fuego.“Estamos muy cerca de alcanzar un pacto que traerá la paz a la región, incluido el Líbano, y todas las partes deberían dar un paso atrás”, recalcó, el día que celebra su 80 cumpleaños. Su festejo consistía en una lucha de UFC en la jaula de lujo que ha erigido en el jardín sur de la Casa Blanca, momento que podría resultar muy propagandístico si ahí anunciara la paz.En esa publicación en su plataforma, en la que no concretó sobre la promesa de rubricar este domingo el memorando, Trump reiteró que Israel tenía derecho a defenderse, pero matizó, en otro toque de atención a Netanyahu, que los ataques contra Beirut “no deberían haber ocurrido, especialmente en un día tan importante, en el que estamos tan cerca de un acuerdo de paz con Irán”. Y añadió que sería “el inicio de una larga y bonita paz, ¡no la fastidiemos!”.Visto que no había ningún movimiento diplomático para una reunión inmediata en Ginebra, en principio la ciudad elegida para formalizar el entendimiento, la administración Trump difundió que se confiaba en que EE.UU. e Irán, junto con los mediadores de Pakistán y Catar, se reunieran virtualmente este domingo para firmar electrónicamente el documento que extenderá el alto el fuego durante 60 días, reabrirá el estrecho de Ormuz e iniciará negociaciones sobre el programa nuclear iraní.Se habría optado por esta solución principalmente por razones logísticas, aunque Trump viaja este lunes a Francia por la reunión del G-7, donde permanecerá hasta el miércoles.La urgencia residiría, al margen del factor propagandístico, supondrá una estabilización de los mercados energéticos.A muchos no se les escapa que la gran victoria del presidente estadounidense de esta guerra que él lanzó, el pasado 28 de febrero, consiste en reabrir una vía comercial que ya estaba abierta antes de que se iniciara este conflicto bélico, que es el que ha perturbado la salud económica mundial.A pesar de haber sido diezmado en su cúpula, el poder en la república islámica se mantiene intacto y con el puño de hierro. No ha habido cambio de régimen, como Trump proyectó al inicio de esta acción militar, y los ayatolás siguen con el pulso firme sobre los ciudadanos.En sus mensajes, Trump ha destrozado el acuerdo que firmó su predecesor Barack Obama en el 2015, pero incluso legisladores republicanos temen que el pacto sea igual o peor.Trump dice a Axios que Netanyahu “no tiene criterio” y califica de “muy grave” su orden militarLa firma pondría en juego confiar en la palabra de los iraníes, como hizo Obama, de que no producirán ni adquirirán armas nucleares, uno de los puntos clave de las negociaciones y demandas de EE.UU. Teherán se comprometería a diluir sus reservas de uranio enriquecido. Pero los mecanismos concretos se dejarían para la segunda parte. A cambio, Washington suspenderá temporalmente las sanciones sobre las exportaciones petroleras de Irán, y desbloqueará 25.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
Si no se firma, culpa de Netanyahu
El presidente Trump acusa al primer ministro por los ataques en Líbano













