Miles de manifestantes han salido a las calles de Ginebra para protestar contra la cumbre del G7 que se celebra en la vecina Évian (Francia), en una jornada marcada por choques con la policía y diversos actos de vandalismo. El recorrido autorizado por las autoridades, el único permitido para esta protesta contra los líderes mundiales, cuenta con un amplio despliegue de seguridad. Las fuerzas del orden han recurrido al uso de gases lacrimógenos para dispersar a grupos violentos. El inicio de la marcha ha estado protagonizado por una convocatoria feminista con motivo del Día de la Mujer, que ha coincidido con la movilización contra la cita de mandatarios prevista desde mañana en Évian, situada a menos de 60 kilómetros de la ciudad suiza. Numerosos participantes —en su mayoría hombres y jóvenes— ocultaban sus rostros con mascarillas y pañuelos. Un grupo se separó del bloque principal para recoger piedras y arrojarlas contra los agentes. Évian vuelve al centro Con poco menos de 10.000 habitantes y conocida por sus termas y su agua mineral, Évian vuelve a ocupar el centro de la atención internacional debido a una cumbre de líderes del G7 en el Hôtel Royal, el legendario palacio frente al Lago Lemán, que ya fue sede de otras citas históricas. Durante los próximos tres días, del 15 al 17 de junio, el presidente francés, Emmanuel Macron, ejercerá por segunda vez de anfitrión de una cumbre del G7, después de la de Biarritz en 2019, a menos de un año de que termine su segundo y último mandato. En total, contando las del G8, Francia habrá organizado ocho de las 52 cumbres del grupo, tras las que tuvieron lugar en Rambouillet en 1975 (la inaugural), en Versalles en 1982, en París en 1989, en Lyon en 1996, en Évian en 2003 y en Deauville en 2011. Veintitrés años después de la histórica cumbre del G8 de 2003, cuando Jacques Chirac recibió a los principales líderes mundiales en la terraza del Hôtel Royal, con el lago Lemán a los pies y los Alpes en el horizonte, el palacio recupera su papel de gran escenario diplomático internacional, y como uno de los lugares más vigilados y observados del planeta. Miles de manifestantes han salido a las calles de Ginebra para protestar contra la cumbre del G7 que se celebra en la vecina Évian (Francia), en una jornada marcada por choques con la policía y diversos actos de vandalismo.