La espera terminó para Lewis Hamilton. El británico consiguió este domingo su 106ª victoria en la Fórmula 1, marcando un hito personal al subir a lo más alto del podio por primera vez vistiendo los colores de Ferrari. El escenario no pudo ser mejor que el sofocante Circuit de Barcelona-Catalunya, donde el "Cavallino Rampante" brilló ante la mirada de un emocionado Hamilton.

GP de Barcelona: ganó Lewis Hamilton por primera vez con Ferrari y Franco Colapinto fue buen 8°

Estrategia maestra y ritmo ganador

El éxito de Hamilton en el Gran Premio de Barcelona no fue casualidad. Mientras sus rivales directos de Mercedes, George Russell y Andrea Kimi Antonelli, sufrían con la degradación de los neumáticos duros y la falta de carga delantera, Hamilton apostó por una estrategia agresiva.

Partiendo con neumáticos blandos, el británico se vio forzado a realizar tres paradas, pero esta decisión le permitió exprimir al máximo el potencial de su SF-26. La suerte también acompañó al heptacampeón cuando un coche de seguridad virtual, provocado por el abandono de Fernando Alonso en la vuelta 40, le permitió realizar su detención definitiva en boxes con una ventaja estratégica clave.