La participación directa de Estados Unidos en su guerra contra las drogas, que empezó a principios del año, aumentó a un nivel más profundo, después de que Washington lanzara un ataque militar en Venezuela, con el que fue abatido el líder máximo del Tren de Aragua (TDA); y ahora, dijeron analistas a The Associated Press, busca intervenir en el sector minero del país caribeño.Trump anunció el viernes 12 de junio la muerte del líder de la banda, Héctor Rusthenford Guerrero, en un ataque aéreo contra su complejo en una zona rural venezolana.
Desde hace tiempo, el mandatario ha acusado a la organización de Guerrero de aterrorizar comunidades en todo Estados Unidos, donde se la ha vinculado con redes de extorsión, narcotráfico e inmigración irregular.
El grupo fue incluido el año pasado en la lista de organizaciones terroristas extranjeras por el Departamento de Estado, y fiscales federales acusaron a Guerrero de enviar drogas a Estados Unidos y de organizar actos transfronterizos de terrorismo, como el asesinato de un disidente venezolano en Chile.El gobierno de Venezuela afirmó el viernes en un comunicado que trabajó con Estados Unidos para abatir al líder de la banda, también conocido como el Niño Guerrero, y describió el ataque aéreo como parte de una “operación conjunta” para combatir el crimen organizado.Ataque en una zona minera claveLa administración venezolana indicó que la embestida se llevó a cabo en el estado Bolívar, en el sureste del país, una zona donde diversos grupos criminales, incluidos rebeldes colombianos, han operado minas ilegales de oro durante más de una década.Las autoridades venezolanas intensificaron esta semana las operaciones contra la minería ilegal, con helicópteros que dispararon contra mineros clandestinos para intentar que desalojaran los sitios a cielo abierto de la zona.Bram Ebus, consultor del International Crisis Group que investiga el crimen organizado en la cuenca amazónica, señaló que las operaciones recientes, incluido el ataque al complejo de Guerrero, podrían formar parte de un impulso más amplio para allanar el camino a la inversión extranjera en el sector minero de Venezuela, que desde hace tiempo se ha visto obstaculizado por la presencia de grupos criminales.Después de que la administración de Trump arrestara en enero al entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante una redada antes del amanecer, el gobierno interino de Venezuela aprobó leyes que facilitan la inversión extranjera en las industrias petrolera y minera.“Sabemos que los minerales de Venezuela, incluido el oro y los minerales críticos, están en el menú de Trump”, manifestó Ebus.“Esta operación no puede verse al margen del impulso general de Washington por acceder a los recursos naturales de Venezuela”.Cambia operación de EU contra grupos criminales extranjeros en América LatinaEstados Unidos ha respaldado durante mucho tiempo a agencias de seguridad en países de América Latina, entre ellos, Colombia y México, con capacitación, armas y apoyo logístico para combatir a los cárteles de la droga y el crimen organizado.“En lugar de ayudar a otros ejércitos a llevar a cabo operaciones, ahora están contentos de realizar estos ataques por su cuenta”, comentó Adam Isacson, experto en seguridad nacional de la Washington Office on Latin America, un centro de análisis de política exterior con sede en Washington, refiriéndose al gobierno de Trump.Recientemente, Estados Unidos puso en marcha operaciones militares conjuntas con el gobierno de Ecuador contra narcotraficantes cerca de la frontera con Colombia, mientras Trump ha presionado repetidamente a la presidenta Claudia Sheinbaum para que permita que Estados Unidos realice ataques contra cárteles de la droga en México.










