Mientras la atención internacional se centra en las consecuencias de la guerra que Donald Trump y Benjamín Netanyahu iniciaron contra Irán, el Gobierno de extrema derecha israelí acelera la anexión ilegal de territorio palestino en Cisjordania con gran violencia, tanto del Ejército como de colonos.

'Limpieza étnica'

Esta semana la organización de derechos humanos Amnistía Internacional publicaba un nuevo informe en el que alerta de “una campaña de limpieza étnica impulsada por el Estado” israelí en Cisjordania. También denuncia la aceleración deliberada de la anexión formal de territorio en esa área y “el crimen de lesa humanidad de transferencia forzada” de población.

Además, recuerda que esta campaña de limpieza étnica no es nueva ni está impulsada solo por “algunos colonos renegados”, sino que está “arraigada en el sistema de apartheid de larga duración de Israel”, lo que “supone un crimen de lesa humanidad perpetrado por Israel contra todos los palestinos bajo su control durante años”.

La directora de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, señala que “la comunidad internacional es culpable de atribuir la anexión territorial a la ‘violencia de colonos’, como si fuera impulsada solo por ”algunas manzanas podridas“ o por ”ministros extremistas“. Su mensaje va destinado a la UE.