Al menos en Argentina, por razones obvias, solo los periodistas deportivos están entusiasmados con este Mundial tan particular. El devenir del Caso Manuel Adorni dejó cifras de ratings desesperanzadoras a la primera de las aperturas mundialistas que tuvo lugar en Ciudad de México. A las dos posteriores, en Toronto y en Los Ángeles, tampoco les fue mejor. Y eso que en ésta última la Selección de Estados Unidos tuvo un exitoso debut ante Paraguay –ganó 4 a 1– con el argentino Mauricio Pochettino como director técnico. En la previa a ese partido disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles, el show estuvo a cargo de artistas como Future, Tyla, la brasileña Anitta, la estrella del K-pop Lisa, y con Katy Perry como “la figura” internacional, y quien con el pequeño Tius Luka, estrenó Wonder, una canción de su nuevo álbum. En los palcos hubieron famosos, por ejemplo, Tom Cruise, David y Victoria Beckham, Sofía Vergara, Any Taylor-Joy –con camiseta de Argentia–, Owen Wilson, Leo DiCaprio, y Paris Hilton. Y también estaba representada la grieta política de Estados Unidos: por un lado, el gobernador de Los Ángeles, Gavin Newson, a quien Trump odia; y junto al deslucido titular de la FIFA Gianni Infantino, se ubicaron los funcionarios trumpistas con Marco Rubio como líder.