La esperada derrama económica del Mundial de Fútbol sufre un primer revés. Los hoteleros capitalinos reportan que han aumentado las cancelaciones de sus reservas, particularmente en el centro de Ciudad de México, debido a los bloqueos, campamentos y escaramuzas protagonizados por colectivos de maestros en los días previos al torneo. Una escena contradictoria se repite en la urbe: por un lado, se asoman los políglotas turistas en restaurantes y hospedajes, mientras se forman nudos de caos vehicular que se suman a reparaciones de última hora y a la presencia de cuerpos de seguridad en puntos emblemáticos, como el Ángel de la Independencia o el Zócalo.El gremio de los comerciantes, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México, espera que el campeonato suponga la inyección de unos 26.280 millones de pesos (unos 1.540 millones de dólares) solo en la capital. Casi la mitad de esta derrama, unos 10.500 millones de pesos, corresponde a las reservas hoteleras. “Tenemos la expectativa de alcanzar una ocupación hotelera del 70%, pero en los hoteles que están en el centro histórico de Ciudad de México están recibiendo cancelaciones importantes, debido a las marchas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)”, ha explicado Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la cámara. Un campamento instalado por el magisterio en el centro histórico elevó el pulso contra el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, con la exigencia de volver a un viejo modelo de jubilaciones y pensiones mucho más lucrativo, aunque demasiado oneroso para la hacienda pública. “Son, básicamente, hoteles boutique del centro. El resto de la hotelería, más o menos, conserva su expectativa de 70% de ocupación. Apenas empiezan a llegar los turistas, locales e internacionales”, añade Gutiérrez Camposeco. La ocupación del primer trimestre se ubicó en un 59,2% promedio, según la Secretaría de Turismo. El gremio mantiene la esperanza de un buen Mundial económico ante un alza registrada en la actividad en restaurantes y comercios, particularmente en zonas turísticas como las colonias Condesa, Polanco y Roma, impulsada por la nutrida oferta cultural, gastronómica y de entretenimiento de la ciudad.Con un mayor número de juegos, más selecciones participantes y tres sedes, el Mundial de Fútbol de 2026 se proyecta como el mayor evento deportivo realizado hasta la fecha, con un impacto económico a la par. Según un informe de Bank of America, se espera que inyecte unos 41.000 millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) mundial. México prevé beneficiarse con un flujo de hasta 4.000 millones de dólares en ingresos, particularmente vinculado a un boom del consumo minorista. Un acontecimiento de este calibre, incluso, tiene el potencial de fortalecer las débiles previsiones económicas para fin de año.La economía mexicana muestra señales mixtas: ha registrado un desempeño positivo en las exportaciones y los salarios; sin embargo, reportó una leve contracción al inicio de año. La inflación cede apenas marginalmente, la confianza de los consumidores continúa deteriorándose y la inversión privada no repunta, a pesar de los esfuerzos gubernamentales por fomentar la certidumbre y derribar la burocracia.Brian Chesky, CEO de Airbnb, ha afirmado a la cadena CNN que la Copa será el evento más grande en la historia de la marca de alojamientos temporales, por encima incluso de los Juegos Olímpicos de París, con una previsión de 700.000 reservaciones en la región y 18.000 para México. En un empujón para esa meta, la plataforma sorprendió a los usuarios al anunciar que algunos alojamientos —con precio promedio de 385 dólares la noche— en las 16 ciudades anfitrionas ofrecerían boletos gratuitos a los partidos.Además del magisterio, los colectivos de búsqueda de desaparecidos también organizaron marchas el jueves, el día de la inauguración. A estos grupos se sumaron otros más pequeños por la independencia judicial y un contingente de estudiantes de Ayotzinapa, que intentó entrar a la capital con explosivos. “La mayor presión recae en la Ciudad de México, donde manifestaciones recientes amenazaron el partido inaugural, evento con audiencia global estimada de 1.800 millones de personas”, consideró un análisis de la firma Integralia. La presidenta insistió en que todo estaba listo y bajo control para recibir a unos cinco millones de visitantes en el país.En esta dicotomía que acompaña al evento, no se puede olvidar que el Mundial de Norteamérica también se desarrollará en un contexto de tensiones diplomáticas y comerciales entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales, México y Canadá. El presidente Donald Trump azuzó de nuevo el miércoles los temores de no renovar el TMEC, el crítico tratado de libre comercio del bloque, con un desafiante “no necesitamos nada de ellos”. EE UU es sede de 78 juegos en 11 ciudades, mientras que México y Canadá, 13 partidos cada uno.A pesar del aguacero —literal y metafórico, pues se esperan lluvias durante toda la semana inaugural—, el sector empresarial se ha atrincherado detrás de la noción de que un verano con Mundial siempre será mejor que un verano cualquiera. Para los ingresos familiares esto también tendrá significado: un 43% de los mexicanos encuestados por la plataforma de créditos digitales PayJoy planea generar mayores ingresos relacionados con la Copa, mientras que un 79% prevé que sus ganancias por hogar asciendan, en un contexto de economía fuertemente anclada a los servicios, el comercio y el consumo movidos por la pelota.
Las reservas hoteleras caen en Ciudad de México por las protestas en el arranque del Mundial
Los comerciantes de la capital estimaban una derrama económica del torneo cercana a 1.540 millones de dólares, pero las cancelaciones castigaron al centro histórico













