El Mundial ha comenzado en La 1, y el curso televisivo puede darse casi por finalizado. A partir de ahora, la época estival tratará de esconderse de los partidos y TVE intentará probar formatos que, con un poco de suerte, lleguen más allá de septiembre. El curso que acaba, aunque ha tenido varias novedades, ha sido, en general, una repetición de los éxitos y fracasos que llevan años (o incluso décadas) perviviendo en nuestra televisión, pero sí ha habido tendencias en audiencia y contenido que han caracterizado este año. ¿Por qué hay tantos programas de entrevistas a famosos? ¿Qué se puede hacer con Telecinco? ¿Conseguirá La 1 llegar al liderazgo? En un año en el que Eurovisión ha desaparecido de la televisión tradicional, también ha habido series, muchos concursos y rostros que han destacado en este año en el que la política ha comenzado a inundar toda la parrilla (algo que se prodigará todavía más ante la llegada del calendario electoral). Esta es una selección de los éxitos y fracasos más destacados del curso 2025-2026 que acaba:ÉxitosCasados a primera vista. Cuando pensábamos que Telecinco no podía tener otro reality con parejas y citas en parrilla, la cadena de Mediaset recuperó un formato que pasó sin pena ni gloria hace una década por Antena 3 y sorprendió con sus datos como un sustituto muy potente para las épocas sin La isla de las tentaciones. Ahora no solo preparan una nueva temporada, sino que aprovechan a sus personajes para otros espacios como lo nuevo de Carlos Lozano, Amor o lo que surja. Vistos los éxitos del ligoteo, además de haber trasladado First Dates de Cuatro su canal principal, Mediaset ya prepara en Telecinco otro formato de citas: The Honesty Box. Ante una parrilla en crisis, tienen que apostar por lo que funciona. El tándem Iker Jiménez y Nacho Abad en Cuatro. Nacho Abad se ha convertido en uno de los puntales de la programación de Cuatro. No solo consigue grandes audiencias con el programa diario En boca de todos: un espacio que ha dado un giro de 180 grados a su tono desde la marcha de Diego Losada y que ahora sale a casi una polémica diaria en redes sociales por las intervenciones del propio Abad o de alguno de sus colaboradores. También lo es por su programa de prime time semanal Código 10. El caso de Iker Jiménez es más irregular. Cuarto milenio se ve en las últimas semanas superado cada domingo por Anatomía de..., el programa de Mamen Mendizábal en La Sexta, y su cuota de pantalla en los últimos meses es inferior a la de la temporada pasada. A principios de curso, era Salvados el que ganaba habitualmente su pulso por la audiencia. Aun así, el veterano espacio se sitúa en la media de la cadena, que en mayo de 2026 fue de 6,5%. Su otro espacio, Horizonte, logra grandes registros en el prime time de los jueves y esta temporada ha saltado también al access de lunes a miércoles. Durante sus primeras emisiones en su horario adelantado se veía superado en ocasiones por el veterano El intermedio, de La Sexta, pero en estas últimas semanas ha mostrado una gran fortaleza. Sin duda, a Cuatro le beneficia la polémica.Off Campus y Más que rivales como fenómenos juveniles. En los últimos años se ha convertido en un lugar común eso de que “los jóvenes ya no ven la televisión”. Sin embargo, hay fenómenos que se empecinan en llevar la contraria a esa teoría. El reciente estreno del drama romántico Off Campus se ha convertido en el tercero más visto de la historia de Amazon Prime Video en sus primeros días. Los vídeos con sus protagonistas y los momentos más icónicos de la primera temporada han llenado las redes sociales llevándolos de una pantalla a otra. Algo parecido, pero a mayor escala todavía porque trascendió el público juvenil, ocurrió a finales de 2025 con Más que rivales. La serie canadiense sobre la relación entre dos jugadores de hockey gais fue todo un boom en Estados Unidos, donde sus seguidores se reunían para ver, aplaudir y vitorear cada acercamiento entre los protagonistas. Lógicamente, el fenómeno se extendió rápidamente al resto del mundo.Pasapalabra (pese a todo). La audiencia de la televisión en abierto gira en torno a una circunferencia con letras. Dicho así puede parecer exagerado, pero lo acontecido a finales de mayo en torno a los derechos del famoso concurso prueba lo contrario. Un 20% de cuota y entre 1,8 y 2 millones de espectadores atesora este espacio presentado por Roberto Leal en Antena 3 y que tiene su minuto de oro, precisamente, en torno al Rosco, el juego final, ahora propiedad de Mediaset. El embrollo judicial continúa abierto (Atresmedia sigue adelante con las emisiones del concurso en Antena 3 a pesar de la decisión del Supremo en contra) y nadie da su brazo a torcer. En el centro, el control de un espacio que garantiza audiencias de otra época y que genera un efecto arrastre para afianzar el liderazgo del informativo de Vallés y de El hormiguero. Y no olvidemos que este año Rosa se llevó su mayor premio: 2,7 millones de euros. A la espera de que se conozca qué hará cada grupo mediático con este asunto, resulta cada vez más evidente que se trata del éxito asegurado, temporada tras temporada. Las nuevas vidas de ¡Allá tú!, El precio justo y Trivial Pursuit. Cuando Telecinco recuperó los veteranos El precio justo y ¡Allá tú! para su parrilla diaria, era difícil prever que dos formatos que no encontraron su hueco poco antes en la programación del mismo canal terminarían entre los salvavidas de la emisora por su buen rendimiento diario. Ambos comenzaron su andadura diaria algo renqueantes, especialmente el presentado por Juanra Bonet. Pero han ido creciendo y asentándose hasta llegar a cuotas cercanas al 10%, incluso superándolo en algunas ocasiones. También ha llamado la atención el camino de Trivial Pursuit, que TVE encargó para las tardes de La 1 y que se quedó sin hueco por el éxito de Directo al grano y Malas lenguas. Tras un paso fracasado por las noches de los viernes, el programa saltó a La 2, donde ha logrado hacer un gran tándem con Cifras y letras en el horario de access prime time y superar el 5% de cuota de forma regular. La hora de La 1, Directo al grano, Malas lenguas y Mañaneros. TVE está en una de sus mejores temporadas en años, pero no es tanto por su programación en la franja de máxima audiencia (La revuelta tampoco es lo que era), sino por los buenos datos de sus programas de política y tertulia. Un año después de fracasar apostando por el corazón con La familia de tele, la corporación pública ha descubierto que lo que pedía su audiencia era información y debate que sirviera además de contrapeso a la deriva conservadora del resto de medios. Por mucho que pareciera que podría explotar por saturación, de momento las cifras les dan la razón. Silvia Intxaurrondo se ha coronado como reina de las mañanas con una cuota de pantalla del 18,7%; Mañaneros 360 ha tenido un revulsivo con el tándem Adela González y Javier Ruiz que les coloca en el 16% y las opciones de la tarde siguen liderando, apostando incluso por rostros atípicos como Gonzalo Miró, ya convertido en icono de la casa. Pese a la audiencia, eso sí, está el contrapeso de las reclamaciones internas y externas por su posicionamiento político y por utilizar medios de productoras ajenas (salvo en La hora) para llevar a cabo lo que la red de la pública siempre ha hecho mejor: la información.Stranger Things. No es una sorpresa que el final del primer gran fenómeno global de Netflix se convirtiera en una de las series más vistas de la temporada. Conscientes de la expectación, y con la intención de estirar lo más posible el evento, la quinta y última temporada de Stranger Things llegó dividida en tres partes coincidiendo con las fiestas navideñas. Incluso el último episodio se emitió el mismísimo 31 de diciembre, ya 1 de enero en España. Los más de 133 millones de visionados de la temporada en sus primeros tres meses la sitúan en el cuarto lugar de las series más populares de todos los tiempos en la particular clasificación de Netflix (y en el tercer puesto está la cuarta temporada). En cuanto al final, como era de esperar, dividió a los fans, que incluso llegaron a creer una teoría según la cual se había rodado un final alternativo que se emitiría días después. Evidentemente, eso no ocurrió. Anatomía de un instante. La serie de Alberto Rodríguez, protagonizada por unos impecables Álvaro Morte, Eduard Fernández, David Llorente y Manuel Solo, se estrenó en el 50º aniversario de la muerte de Franco, una pertinencia que disparó su repercusión, primero en Movistar Plus y luego en una sesión continua en La 1. La adaptación del monumental libro de Javier Cercas suponía todo un reto que aquí se resolvió con un producto a la altura. La serie no escamotea ninguno de los debates abiertos por Cercas, pero tampoco renuncia a tener un tono, una apuesta estética. Hay grandes momentos de tensión narrativa y muy expresivos en lo visual más allá de las imágenes del Congreso, tantas veces repetidas. La voz en off y el cuarto capítulo, el del juicio, que es una parte que no está desarrollada en el libro, sirven para poner orden y cerrar el círculo. Toda una declaración de intenciones que encontró un público ávido de buenos relatos históricos.Chenoa. “Pensaba que a los 50 iba a estar sin trabajo, pero estoy en mi mejor momento”, confesaba la actriz y presentadora en este diario en mayo del año pasado. Esta temporada, Chenoa ha vuelto a triunfar en las campanadas en TVE (su tándem con Estopa le dio a TVE un 40% de cuota), ha presentado la segunda temporada de la nueva era de OT en Prime Video, ha permanecido como jurado en Tu cara me suena en Antena 3 y ha sorprendido al frente de dos formatos novedosos de la pública: The Floor y Dog House, una especie de First Dates con perros con el que ha llegado a liderar franjas del prime time y se ha asentado cómodamente por encima del 10% de audiencia. No parece que le vaya a faltar trabajo en los próximos meses.La ampliación del universo Yellowstone. Ya hace tiempo que los espectadores saben que el final de una serie no tiene por qué ser realmente el final de su universo. El guionista y productor Taylor Sheridan dio con una mina de oro con el drama Yellowstone, que esta temporada ha estrenado dos extensiones de su universo. Marshals: Una historia de Yellowstone sigue las andanzas de Kayce Dutton mientras imparte justicia en Montana. Emitida en el canal CBS, ha sido la serie más vista de la temporada en la televisión en abierto estadounidense. Más reciente es el estreno de Rancho Dutton, una serie más continuista con la historia madre con los personajes de Beth y Rip en el centro y que ha sido el mejor lanzamiento en audiencia para Paramount+ de su historia. Ambas se pueden ver en España en SkyShowtime. FracasosEl juicio. Cuando RTVE anunció el formato que recuperaría el espíritu de Tribunal popular con José Luis Sastre como presentador, lo hizo diciendo que sería un programa para La 1. Sin embargo, meses después, cuando llegó la hora de estrenarlo, lo hizo en La 2, lo que ya daba a entender que algo en el formato no encajaba con lo que se esperaba de él para la cadena principal. Ya su primera entrega, el 29 de abril, tuvo que conformarse con un 2,8% de cuota y 288.000 espectadores. Fue su mejor día: desde entonces se ha movido entre el 1,6% en su peor noche y el 2,4%, por debajo de la media de la cadena, y apenas ha tenido repercusión social. Realities de famosos en TVE. Todos los programas de famosos de TVE salvo MasterChef Celebrity han estado por debajo de la media de la cadena desde 2024. La primera edición del concurso de cocina con famosos la ganó Miguel Ángel Muñoz y marcó una media de 3,2 millones de espectadores, con un 23,7% de cuota de pantalla, cifras impensables hoy. En septiembre de 2025, la temporada que coronó a Mariló Montero se conformó con 759.000 espectadores y un 14,2%. Es una realidad que no ha evitado que los gerentes de la pública se hayan esmerado en buscar formatos de este tipo. Así, solo en esta temporada se han estrenado Bake Off primero y luego Top Chef: dulces y famosos; Hasta el fin del Mundo, Decomasters y está a punto de lanzar Maestros de la costura celebrities. Faltan ideas en la televisión generalista, de acuerdo, pero ¿qué necesidad de incidir en lo que encima no funciona?Loles León. Zero dramas, el programa de debate que la actriz presentaba en La 2, no ha logrado quedarse en la parrilla de la cadena pública. Y eso que TVE le dio un voto de confianza y el programa llegó incluso a dar un esporádico salto a La 1. El espacio de entrevistas y tertulia se despidió a finales de mayo tras sus bajos datos de audiencia. Me meto en un jardín, de Mercedes Milá, ocupa su hueco los domingos con datos mucho más satisfactorios.Los fines de semana de Telecinco. Telecinco tiene muchos problemas en su parrilla en general, pero el fin de semana se ha convertido en un agujero negro que solo les hace bajar su paupérrima media mensual que no acaba de marcar su suelo. Esta temporada se han ido sin pena ni gloria de sus días estivales ¡Vaya fama! y Visto lo visto, donde en realidad la única salvación son las repeticiones de El precio justo o Got Talent (que cuestan poco y cumplen). Fiesta se ha quedado como un estertor de otra época, y ahora Paz Padilla intentará probar que ella sí puede salvar este Titanic. Ni siquiera los debates dominicales de La isla de las tentaciones (cancelados) y Supervivientes les han podido salvar, y a Telecinco le cuesta pasar incluso del 7% de cuota de pantalla los sábados y domingos.Servicio secreto by Chicote. Alberto Chicote sigue siendo el Gordon Ramsay español. Esta temporada ha adaptado otro de los formatos televisivos del chef escocés, pero con resultados mucho más pobres que los de Pesadilla en la cocina, el otro programa que los une. En cada entrega, Chicote se cuela durante la madrugada al negocio culinario que quiere inspeccionar. Instala cámaras ocultas e infiltra a dos clientes conocidos para que pidan aquello que más le llamó la atención a Chicote. En sus seis primeras emisiones, el programa ha mantenido una cuota media de pantalla por debajo de 4%, muy alejada de la de La Sexta.El tiempo justo. “Igual nos da la extremaunción”, ironizaba recientemente Joaquín Prat sobre el futuro de su programa vespertino de Telecinco. Con una pobre cuota en torno al 8%, el magazine es el eslabón más débil de las ya de por sí flojas tardes de Telecinco. Un cambio de estructura en enero hizo que el espacio prescindiera de uno de sus tres presentadores, María Ruiz, encargada de la información política y de actualidad. Pero las audiencias no mejoraron. Aunque en principio se anunció que El tiempo justo iba a mantenerse en antena en verano, acortando su duración, Telecinco ha decidido finalmente retirarlo de la programación para emitir un programa de viajes pilotado por Ion Aramendi y sin su regreso en septiembre garantizado.Al margen de todo, de Dani Rovira, y Cuánto, cuánto, cuánto. Quizás la televisión, y TVE en particular, no aguantaba otro programa de entrevistas. O quizás Dani Rovira no es un personaje que interese demasiado a la audiencia, dado que tampoco tuvo demasiado éxito con La noche D (un formato muy similar a este) hace solo cinco años. Este último intento de conectar su humor reflexivo con mucho contenido de salud mental y buenismo tampoco convenció, y Al margen de todo acabó tras solo tres emisiones, uno de los finales más fulminantes este año en La 1 (pese a que Henar Álvarez y Al cielo con ella no esté sobresaliendo mucho más). Al menos, pudo conformarse con estar en antena una semana más que el anabolizado experimento de Cuánto, cuánto, cuánto, un formato de humor con Anibal Gómez y Eva Soriano que nadie entendió y que además era muy caro.El refugio atómico. Más allá del universo La casa de papel, la productora Vancouver y el guionista Álex Pina no han tenido demasiada suerte en su acuerdo exclusivo con Netflix. Sky Rojo tuvo dos temporadas que pasaron sin pena ni gloria y White Lines tampoco interesó, pero El refugio atómico ha sido la cancelación más dolorosa. Sobre todo porque Netflix vendió esta serie sobre un búnker de millonarios como la serie española “más ambiciosa” de la historia. La crítica no abrazó su juego ni los giros, y la audiencia, aunque no mala, no fue suficiente para compensar el dispendio de sus 8.000 metros cuadrados de decorados. Así, no es extraño que Vancouver haya vuelto al rodaje de Buscametales, una secuela de La casa de papel con el comisario Tamayo buscando el oro del atraco, si bien es verdad que tampoco la última temporada de Berlín ha alcanzado las cotas de su primera aventura, perdiendo más de la mitad de sus espectadores, según datos de Netflix. La nueva aventura, que rueda en Portugal y España, tendrá también a El Profesor y abre la puerta a seguir explotando este universo. En general, eso sí, no ha sido un buen comienzo de 2026 para las series españolas.The Witcher. Fue una de las grandes esperanzas de Netflix, pero ni el fervor actual por los videojuegos ha podido salvar esta serie basada en los libros de fantasía épica de Andrzej Sapkowski. La calidad de la primera temporada ya dejó mucho que desear, pero desde entonces la saga del cazador de monstruos Geralt de Rivia no ha hecho más que decaer. En su cuarta temporada incluso perdió a su protagonista, Henry Cavill, que cedió su peluca al (todavía) más soso Liam Hemsworth. Netflix quería forjar una franquicia, pero solo ha dado con una saga que no ha parado de caer en picado en sus visualizaciones (con una bajada del 50% año tras año, no lideró ni sus listas semanales) y que cuenta en su corta historia con la cancelación de dos spin-offs. La quinta temporada, eso sí, ya está rodada, para abaratar costes, aunque quizás ya no haya nadie para verla.Gran Hermano. El regreso de la competición con anónimos del que en su día fue el reality estrella de Telecinco no dio buenos resultados a la cadena en la que era su edición número 20, hasta el punto de acelerar su final, siendo la edición más corta de su historia. Fueron tan solo 42 días de convivencia con unos concursantes que no lograron despertar el mismo interés que los de la entrega anterior, la de Maica Benedicto y Óscar Landa. En cambio, la cuarta edición de Gran Hermano Dúo, que lo sustituyó en la parrilla, sí que logró salvar los muebles con un buen 14,2% de cuota media de pantalla. Su mejora llegó gracias a la revelación de Cristina Piaget y al regreso de un clásico del concurso, Carlos Lozano, que esta vez sí se convertía en ganador de su edición tras ser finalista en la cuarta de Gran Hermano VIP. Todo apunta a que el formato seguirá presente en Telecinco en la próxima temporada, con una fórmula que involucre de nuevo a rostros conocidos.