El presidente de la Cámara de Diputados chilena, Jorge Alessandri (47 años, Santiago), es parlamentario desde 2018 pero desde marzo, cuando asumió el liderazgo de la corporación, se ha dedicado a “ser un puente entre distintos sectores políticos”. Lo relata en su oficina del tercer piso de la sede de Santiago de la Cámara de Diputados, en un edificio del siglo XIX del centro de la ciudad. “En el comedor de la presidencia de la Cámara ha estado el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, sentado con diputados de la bancada del Partido Comunista, como Maricela Santibáñez. Me gusta que este cargo sea usado para ser un conector entre distintas realidades y demostrar fuera de Cámara, en una instancia más privada, que Chile lo cuidamos y lo proyectamos entre todos”, asegura el abogado, que acaba de cumplir años, el día nueve de junio. De regalo, recibe frente a la periodista unos cuadros que lo muestran junto al presidente José Antonio Kast, cuyo Gobierno apoya como militante de la UDI, de la derecha tradicional. Alessandri cuenta una anécdota que le impactó: lo que pasó en aquel almuerzo con monseñor Chomali. “Todos reconocimos que el tono de la discusión política no le hacía bien a Chile. Que podíamos tener mucha diferencia en temas como la migración, pero también humanidad y capacidad de entender la difícil situación de la migración en el mundo. Chomali nos llamó a la sensatez y a la cordura, sin meterse en la religión. Y pasó algo muy impresionante”.Pregunta. ¿Qué?Respuesta. Que dos diputados que se habían agarrado muy fuerte en una discusión mediática, se pararon de la mesa a instancias de monseñor Chomali y se pidieron perdón. P. ¿Quiénes?R. El diputado Felipe Camaño (independiente pro DC) y la diputada Ximena Ossandón (de RN). Hubo un silencio y se produjo algo muy bonito. Después le agradecí a Chomali que haya ido y que haya provocado eso. Finalmente puedes tener opiniones distintas, pero si mantienes la forma, la cordura y si convences con argumentos y no con gritos, puedes convencer al otro y lograr una mejor ley para Chile.Una coalición desde libertarios hasta amarillosP. En el Congreso ha debutado con una gran bancada el Partido de la Gente. ¿Es populista?R. Hay tentación de populismo en todos los sectores políticos y lo desaconsejo con mucha fuerza.P. El Gobierno de Kast proyecta a la derecha por más de un período. ¿Es posible?R. Es muy importante que el presidente Kast trabaje para proyectar una coalición que le permita al sector que defiende estas ideas gobernar dos o tres periodos para dejar a Chile de nuevo en el pole position. P. ¿Cómo se imagina esa coalición?R. Me la imagino muy cercana al 62% que rechazó el primer proyecto constitucional en 2022. Los militantes en Chile son poquitos -soy orgulloso militante de la UDI, me gustan las ideas que defiende-, pero para ser Gobierno tenemos que ser mucho más grande que eso. Tenemos que juntar a todas las personas que creen en la democracia, el mérito, una sociedad de seguridades, oportunidades y valores. P. ¿A qué partidos incluiría?R. Desde el socialcristiano y libertario hasta amarillos y demócratas. P. Bien amplia. Al estilo de la Concertación. R. Mire usted los números de la Concertación. Fue en los años de la Concertación -y un poco antes- cuando el país dio sus mejores frutos.P. Es público que usted podría pelear la presidencia de la UDI en las próximas elecciones internas. ¿Qué decisión ha tomado? R. Es una decisión que estamos tomando en estos días. Me he dedicado a conversar con dirigentes de Arica a Punta Arenas, a sostener reuniones por Zoom. Los partidos oficialistas tienen que ser un buen soporte para el Gobierno, ser capaces de criticar en privado y defender en público, de arreglar los proyectos de ley que entren del Gobierno y se puedan mejorar. P. ¿Qué le falta para anunciarlo?R. Falta el permiso de la señora. Pero lo importante al final es: para qué. Los partidos oficialistas tienen que estar ahí para dar soporte. El presidente Kast no era mi candidato en primera vuelta, fue mi candidato en segunda vuelta, pero quiero que le vaya bien, que a sus ministros les vaya bien, que salgan muchos liderazgos del Gabinete, que de la gente que le toque trabajar en el Estado salgan muchos futuros candidatos a diputado, a alcalde, a concejal. Que este Gobierno sea un semillero como lo fueron los gobiernos de Sebastián Piñera, y en una próxima elección presidencial, veremos cuál de los partidos oficialistas es el capaz de presentar un mejor candidato presidencial, pero apoyando. Estamos arriba del mismo barco. Si a Kast le va bien, al oficialismo le va bien y a Chile le va bien. P. El dirigente histórico Pablo Longueira, candidato a la presidencia de la UDI, plantea la necesidad de defender la identidad de la UDI, no mimetizarse con el Gobierno. ¿Por qué la generación más joven, ustedes, decidideron competirle?R. Falta mucho para la inscripción de las listas, esta es una elección que se desarrollará en enero, y lo que se está dando hoy día es muy bueno para ir conversando localmente en las comunas, en las regiones, sobre cuál es la identidad. Yo creo firmemente en la identidad de la UDI y creo firmemente en que a Kast le tiene que ir bien y que el partido soporte, que el partido leal, que el partido con experiencia en ser Gobierno, tiene una responsabilidad grande. Y es la UDI. A diferencia de lo que uno podría pensar, yo siento que la experiencia y la lealtad de la UDI van a ser fundamentales para que a este gobierno le vaya bien. P. ¿Pero cuáles son sus diferencias con la propuesta de Longueira?R. Valoro mucho a Pablo Longueira por su historia de dirigente. Creo que es una persona muy importante para el sector en los últimos 40 años. Conversamos a menudo y los dos queremos lo mismo: una UDI fuerte e influyente y un Chile que vuelva a liderar en América Latina, que esté cada vez más cerca de ser un país desarrollado y sin pobreza, como lo proyectaban el presidente Piñera y el presidente Ricardo Lagos. Los presidentes dejaron de hablar de ese sueño maravilloso de ser un país desarrollado y sin pobreza, y eso solo es posible con partidos políticos fuertes y con una UDI, en especial, muy fortalecida. P. ¿No corre el riesgo la UDI de que le ocurra lo mismo que al Partido Socialista con respecto al Frente Amplio y al PC, con la lealtad a toda prueba con el Gobierno de Gabriel Boric? R. Mi lealtad es con Chile primero. Cuando Chile tiene una ventana muy corta, cuando la inversión del litio del mundo empieza a pensar en Argentina antes que en Chile, cuando los puertos grandes de Sudamérica se empiezan a construir en Perú antes que en Chile, nos damos cuenta de forma palpable que nos estamos quedando afuera del crecimiento y de la prosperidad. Si nosotros no somos capaces de levantar la cabeza, de buscar las cosas que nos unen más que las que nos dividen, de fortalecer las riquezas que tiene Chile y darle una estructura legal para que volvamos a ser un país líder, se nos va a pasar el momento. P. Es más importante el destino del país, por cierto, que el destino de la UDI.R. Es que va de la mano. Los partidos políticos que promueven las ideas de la libertad, las ideas de la economía globalizada, las ideas del emprendimiento, del mérito, de la libertad de educación, de que cada familia al final sea dueña del progreso de sus hijos, va muy atado a un país que da esas libertades y a un país que le va bien. Si hubiera ganado la propuesta constitucional del presidente Boric y de la exministra Carolina Tohá, no podríamos estar hablando de este sueño de Chile, de este sueño de partido y de este sueño de coalición. Estaría Chile condenado a los años más tristes de su historia. P. ¿No corre el riesgo, entonces, la UDI de quedarse como el vagón de cola de una derecha más extrema?R. Veo a la UDI muy fortalecida. P. De acuerdo a la encuesta CEP conocida esta semana, RN tiene el doble de identificación ciudadana que la UDI. R. Pero mire usted la influencia de la UDI en el Parlamento, cómo la UDI ha desplegado a sus bancadas, cómo nuestros proyectos de ley van teniendo el patrocinio del Ejecutivo. Fíjese no solamente en la bancada más grande, sino que fíjese en quién lidera esa disposición legislativa en la Cámara. P. ¿Hay alguna diferencia entre los militantes de la UDI y los republicanos, cuyo tronco está conformado por exmilitantes de la UDI?R. Efectivamente. En el estilo de hacer política. En las ideas o en algunas votaciones, incluso. Pero el momento nos obliga a buscar nuestras coincidencias y ayudar a que el proyecto de Gobierno de Kast salga adelante. P. No le ha ido mejor a RN, entonces, que ha adoptado una posición más diferenciadora con el Gobierno que ustedes. R. Siento que vamos todos arriba del mismo bote y, repito, que si a Kast le va bien, a la UDI le va bien y a Chile le va bien. Prefiero hacer la crítica en privado. Y la hago de forma durísima. P. ¿Durísima?R. Sí, pero las hago en privado.
El diputado Jorge Alessandri alista su candidatura a la presidencia de la UDI: “Creo firmemente en la identidad de la UDI y en que a Kast le tiene que ir bien”
El presidente de la Cámara de Diputados comunica en las próximas horas su decisión para competir en la interna gremialista: “Falta el permiso de la señora”, adelanta









