EFE Santa ClaraActualizado S�bado,
junio
23:23Un gol de cabeza de Boualem Khoukhi en el minuto 95 premi� la seriedad y la resistencia de la selecci�n de Catar, que nunca hab�a logrado hasta ahora evitar una derrota en un Mundial, y tambi�n a su seleccionador, el espa�ol Julen Lopetegui, que por fin pudo resarcirse de la decepci�n que sufri� ocho a�os atr�s, en Rusia 2018, cuando fue cesado como responsable de Espa�a a punto de debutar.Fue con un centro desde la izquierda de Homan Ahmed que aprovech� Khoukhi para batir a Gregor Kobel como hizo historia Catar y tambi�n Lopetegui. Las andanzas de la selecci�n asi�tica por una fase final se reduc�an a la condici�n de anfitri�n de la pasada edici�n, cuando cerr� su primera presencia con tres derrotas en otros tantos partidos y solo un gol a favor.Pero encontr� el premio y la historia bajo la direcci�n de Lopetegui y castig�, de paso, la racaner�a y falta de acierto de Suiza, dominadora durante todo el partido, pero sin punter�a, incapaz ante el meta Mahmoud Abunada, que sostuvo al combinado catar� y que puso patas arriba el grupo B que completan Canad� y Bosnia Herzegovina y que tras la primera jornada mantiene a los cuatro equipos igualados.El primer penalti en la historia a favor de Suiza en los Mundiales, transformado con calma por Breel Embolo, dio ventaja al equipo helv�tico, que no contaba con el gol final de Khoukhi que estableci� el empate.No olvidar� este partido tampoco Lopetegui, con cuentas pendientes con un Mundial. Fue tal d�a como este, un 13 de junio, cuando el preparador fue destituido como director t�cnico de Espa�a, en v�speras del debut frente a Portugal, por haberse comprometido oficialmente con el Real Madrid.Asume desde hace poco m�s de un a�o la responsabilidad del banquillo de Catar, una selecci�n sin repercusi�n que afronta su segunda presencia en una fase final de un Mundial, la primera por derecho propio, sin ser anfitri�n como sucedi� hace cuatro a�os.Nunca ha ganado partido alguno en un Campeonato del Mundo el combinado asi�tico, que mantuvo el tipo como pudo ante Suiza, un equipo con m�s experiencia, habitual en las �ltimas ediciones, que monopoliz� el bal�n y las ocasiones pero al que le neg� el triunfo con el que contaba al final.Atravesar los octavos de final en los que ha estado estancado en las �ltimas ediciones es el desaf�o de Suiza, que respir� aliviada cuando su portero Gregor Kovel evit� un gol catar� en las botas de Edmilson tras un error grosero de Manuel Akanji.Fue un espejismo porque despu�s las ocasiones se multiplicaron para el cuadro de Murat Yakin. Como las dos seguidas de Dan Ndoye que solvent� el meta Mahmoud Abunada, el mejor de su equipo y que evit� un da�o mayor en la primera parte.Sin embargo, el guardameta del Rayyan fue el que propici� que Suiza tomara ventaja cuando al cuarto de hora arroll� dentro del �rea peque�a a Remo Freuler. El penalti lo ejecut� Breel Embolo, que adelant� al combinado europeo.No cambi� el panorama el tanto y la ventaja de Suiza, que pudo marcar m�s. Pudo hacerlo Denis Zakaria y, en el a�adido del primer tiempo, Ruben Vargas, pero Abunada sali� al paso de cada ocasi�n.Con cuentagotas llegaban las opciones de su rival, al contraataque o en bal�n parado y con Edmilson como amenaza. Pudo empatar al borde del intermedio ,pero Kobel, con un pie, desbarat� la ocasi�n del equipo de Lopetegui.El dominio suizo, aplastante, con una posesi�n del 75 por ciento sobre el 25 del conjunto asi�tico, no consegu�a traducirse en un gol que llevara el sosiego a su equipo. A pesar de que monopolizaba el juego Suiza, sus ocasiones bajaron tras el descanso.Si acaso un tiro lejano de Granit Xhaka que sali� alto, otra de Ruben Vargas que resolvi� Abunada seguida de la de Johan Manzmbi que asisti� a Breel Embolo que se march� cerca del palo izquierdo, como el tiro de Johan Manzambi al final.Catar manten�a el tipo. Evit� un marcador sonrojante, una derrota abultada que le dejara marcado. Pero puso patas arriba la situaci�n al final con el gol inesperado. El cabezazo de Khoukhi a pase de Al Amin que dio, en la �ltima jugada, un premio con el que no contaba Suiza ni tampoco Catar.










