Esta iniciativa se compone de una serie de piezas gráficas publicadas en tiempo real después de la pausa de hidratación que se realiza durante cada encuentro.Publicidad13 de junio, 2026 - 12h27El colectivo Cabos, organización ecuatoriana especializada en la recuperación de residuos, impulsa la campaña “La pausa” en el marco del Mundial 2026.Esta iniciativa se compone de una serie de piezas gráficas publicadas en tiempo real después de la pausa de hidratación que se realiza durante cada encuentro.En la campaña se usan capturas reales de la transmisión televisiva para mostrar lo que se genera en paralelo: los desechos.PublicidadLas piezas producidas se exponen en cada pausa en tiempo real durante los partidos clave del torneo, a través de las redes del colectivo Cabos (@colectivocabos), bajo el hashtag #ElPlásticoNoSeConsume.En esta edición deportiva, la organización promovió dos interrupciones obligatorias de tres minutos a mitad de cada tiempo de los 104 partidos del torneo, debido al calor que se afronta en varias de las sedes.Además, a los hinchas se les restringió el ingreso de botellas reutilizables; cada aficionado puede entrar con un envase desechable, sellado y de hasta 590 milímetros.PublicidadPublicidadEl colectivo expuso que esa situación genera un escenario no antes visto, con más de seis millones de asistentes que consumirán envases de un solo uso durante el evento deportivo, ante la audiencia más grande del planeta.El colectivo reflexionó que la competencia deportiva más grande del mundo es solo “el lente” de la situación que afronta el planeta, puesto que a diario en actividades cotidianas se ven este tipo de prácticas.“La diferencia es que el Mundial, por primera vez, sincroniza millones de esos gestos frente a una sola pantalla. No inventa el problema. Lo expone”, indicó el colectivo.El impacto del plástico: 450 años de degradación“Llamamos a las botellas ‘bienes de consumo’, pero solo el agua se consume. En tres minutos no queda nada de ella. La botella se acumula durante 450 años. No es consumible. Es heredable. El plástico no se consume”, explicó Sergio Moraga, cofundador y director ejecutivo del colectivo Cabos.Asimismo, expuso que una botella puede derivar en el uso de tres tipos diferentes de plástico y que, con cada utilización por parte de un jugador, se generan tres tipos de residuos en el ambiente.Por un lado, la tapa es de polipropileno (PP) y tarda 30 años en degradarse, mientras que la botella es de polietileno tereftalato (PET), derivado del petróleo, que tarda 450 años en descomponerse; además, la etiqueta generalmente es de polipropileno biorientado (BOPP) y tarda otros 30 años.PublicidadLos tres plásticos que se usan en la composición de una botella necesitan de procesos de separación específicos para reciclarse. En caso de fallar esa clasificación, como en la mayoría de las ocasiones, el material no desaparece, sino que se fragmenta en microplásticos que llegan a los océanos.El desafío de las botellas desechablesComo ejemplo, el colectivo estimó que cuando se juegue el Mundial de 2476, luego de 112 ediciones más, las botellas abiertas en esta edición todavía estarán aquí.“Una botella se bebe en tres minutos, pero existe durante quince generaciones humanas. Nada de lo que hacemos cada día tiene una matemática tan desigual”, reflexionó Alfredo Ramírez, socio y director de la organización.México, uno de los países sedes, se estima como el mayor consumidor de agua embotellada en el mundo, con 273 litros por persona al año, según datos de la ONU. Aquello, según el colectivo, se traduce en más de 20 millones de botellas desechadas al día, de las cuales el 20 % no se recicla. El resto va a terminar en botaderos de basura, ríos, calles y océanos. (I)