Un vecino de Nueva York se plantó frente a una multitud violenta que arrancaba señales de tránsito en pleno Midtown Manhattan y les preguntó: “¿Qué están haciendo? Esta es nuestra ciudad”. La escena, que se volvió viral en redes sociales, resume lo que ocurrió en las calles de Nueva York tras los partidos 3 y 4 de las Finales de la NBA entre los Knicks y los San Antonio Spurs.Las celebraciones —y las derrotas— de los Knicks desataron disturbios en dos noches distintas. La Policía de Nueva York (NYPD) detuvo a 21 personas tras el partido 3 y a 56 tras el partido 4, con un saldo de 10 agentes heridos y cuatro vehículos policiales dañados.PUBLICIDADEl hombre que se interpuso ante los desmanes fue Balladoli Mieses, de 32 años. En un video que circuló masivamente, aparece parado frente a un grupo que intentaba arrancar una señal de tránsito del suelo.La multitud lo abucheó y lo golpeó. Mieses le dijo a CBS News que no le importó la reacción: actuó por instinto para proteger el lugar donde vive.PUBLICIDADMieses afirmó a CBS News que sus padres le enseñaron a hacer lo correcto y que por eso intervino ante los desmanes de fanáticos de los Knicks (X)“Nueva York me importa mucho porque aquí me crié y aquí viven mis hijas”, declaró Mieses a CBS News. El padre de cuatro hijos agregó: “Tenemos que cuidar nuestra ciudad para el futuro”.Cuando le preguntaron de dónde sacó el valor para arriesgar su seguridad, respondió que sus padres siempre le enseñaron a “hacer lo correcto” y a “nunca tener miedo de decir lo que quieres decir”.PUBLICIDADCon el partido 5 previsto para el sábado, Mieses comentó que planea celebrar a los Knicks y espera que los demás fanáticos lo hagan sin violencia.De todas formas, dejó en claro su postura: “Lo volvería a hacer por mi ciudad”.Los disturbios del partido 3 ocurrieron en una calle adyacente a una fiesta de transmisión en Bryant Park, según el NYPD. Los videos en redes sociales muestran peleas, señales de tránsito arrancadas y personas que golpearon autos, treparon postes de luz y se subieron a vehículos policiales.PUBLICIDADDos noches después, tras la victoria de los Knicks en el partido 4, la situación fue peor. Las multitudes tomaron calles enteras cerca de Madison Square Garden, impidieron el paso de vehículos, se subieron a camiones y taxis en movimiento y lanzaron fuegos artificiales entre la gente.Los disturbios en Nueva York tras los partidos 3 y 4 de las Finales de la NBA entre los Knicks y los San Antonio Spurs dejaron 77 detenidos, 10 agentes heridos y cuatro vehículos policiales dañados (X)De las 56 personas detenidas esa noche, 15 quedaron arrestadas y 41 recibieron citaciones judiciales. Una persona enfrentó cargos por agresión a un oficial de policía. Los cargos incluyeron posesión de arma —un cuchillo—, puesta en peligro imprudente, daño criminal y resistencia a la autoridad.PUBLICIDADParte del caos del partido 4 tiene una explicación concreta: la fiesta de transmisión oficial afuera de Madison Square Garden se canceló abruptamente la tarde del miércoles.La cancelación se originó en un aparente conflicto entre el CEO de MSG, James Dolan, y funcionarios de la ciudad por el límite de asistentes y las medidas de seguridad. Documentos obtenidos por CBS New York indican que la ciudad aprobó el mismo límite de concurrencia que MSG había solicitado.PUBLICIDADSin un evento oficial que concentrara y ordenara a los fanáticos, las multitudes se dispersaron por las calles sin control.El NYPD reconoció el entusiasmo de los fanáticos, pero advirtió sobre los límites. “Es un momento emocionante para los Knicks y para los fanáticos de toda Nueva York. El NYPD quiere que los neoyorquinos puedan disfrutar estas celebraciones, pero nuestra responsabilidad principal es garantizar que todos puedan hacerlo de forma segura”, declaró un vocero del departamento a CBS New York.PUBLICIDADLa fuerza policial reforzó su presencia en los alrededores de Madison Square Garden tras los incidentes en los partidos 2 y 3.