A esos padres maravillosos que se la juegan por sus hijos, ¡feliz Día del Padre!13 de junio, 2026 - 09h30Hace muchos años, cuando un joven Rafael Nadal había logrado la proeza de ganar siete Grand Slam, leí un artículo periodístico que investigaba las razones de su éxito. Constataron que su alimentación y su entrenamiento eran similares a los de cualquier atleta de élite. Pero se cuestionaron: tiene que haber algo más.Descubrieron que, desde muy niño, había sido entrenado mentalmente para enfrentar el dolor. Le habían dicho que se lesionaría y que habría momentos en los que pensaría que no lograría regresar; pero también le dijeron que sí lo lograría.El documental de Nadal muestra precisamente eso: cómo, desde muy pequeño, le dosificaron el dolor y el sufrimiento como parte de su preparación. Pero la vida siempre trae sorpresas. A los 19 años sufrió una lesión en un pie y descubrieron una anomalía genética que, aparentemente, no le permitiría jugar al nivel que él deseaba. Todo parecía perdido: años de entrenamiento, su enorme potencial y su sueño de jugar profesionalmente.PublicidadFue entonces cuando su padre dio un paso adelante. No se dejó desalentar por las malas noticias y acompañó a su hijo a interminables citas médicas. Lo operaron, y ni siquiera los médicos tenían esperanzas de que pudiera volver a competir al nivel que él anhelaba. Sin embargo, lo logró.Cuando ganó un torneo después de su regreso, subió a las gradas, abrazó a su padre y lloró con él. Aquel amor de padre que no dejó solo a su hijo, que lo apoyó, que no permitió que su potencial se perdiera y que confió en él. Ese abrazo en las gradas, aquel día, fue maravilloso.Eso era algo que el artículo no mencionaba: el amor y el apoyo incondicional de su padre. A esos padres maravillosos que se la juegan por sus hijos, ¡feliz Día del Padre! (O)PublicidadPublicidadMarjorie Verónica Núñez Bertini, ingeniera comercial, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
A propósito del Día del Padre y el documental de Rafael Nadal
A esos padres maravillosos que se la juegan por sus hijos, ¡feliz Día del Padre!








