Al menos una persona ha muerto este sábado en una nueva oleada de bombardeos de Israel contra el sur del Líbano, después de que el Ejército israelí ordenara a los residentes de una veintena de localidades evacuar la zona pese al frágil alto el fuego y los avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
La Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN) informó de que el encargado administrativo de la localidad de Al Rayan, Ali Badi, murió en uno de los bombardeos israelíes contra la zona de Jezzine, una de las regiones más golpeadas por la nueva oleada de bombardeos iniciada esta mañana.
El medio estatal añadió que varios drones israelíes también atacaron el municipio de Qasiba, en la región meridional de Nabatieh, mientras que los aviones de combate de Israel también lanzaron tres bombardeos en las inmediaciones de un punto de control militar en Kfarhouna, en Jezzine.
En esa misma zona, un dron atacó a un empleado de la compañía eléctrica libanesa “mientras regaba sus cultivos, lo que provocó que resultara herido y fuera trasladado al hospital”, indicó la ANN, que también informó de ataques de artillería desde diferentes puntos que las tropas israelíes han ocupado en el sur del Líbano.










