El candidato ultra Abelardo de la Espriella ha sido acusado en esta campaña presidencial de avanzar con demagogia de derecha, pues ha hecho promesas muy difíciles de alcanzar: el alto déficit fiscal que vive Colombia le restringirá el gasto público; la complejidad del conflicto no permite soluciones rápidas para garantizar la seguridad; la legislación obstaculizará medidas como recortar en 40% la burocracia del Estado. De cara a la segunda vuelta, los candidatos tienden a moderar algunas de sus propuestas para apelar a los votantes indecisos y De la Espriella no se baja del todo de esas promesas, pero ya ha matizado tres de las más notorias. La seguridad ya no volverá en 90 días La página web del ultra, Defensores de la Patria, enuncia una promesa: “90 días para retomar el país: el plan de De La Espriella para recuperar los territorios perdidos”. “Lo primero que hay que hacer es retomar los territorios con la fuerza pública”, se lee. Pero esta semana moderó el objetivo, en una entrevista en Caracol Radio: “yo no he dicho que voy a arreglar el problema de seguridad en 90 días”, respondió a un periodista que le preguntó al respecto. “Lo que he dicho es que tengo un plan de choque para que en 90 días demos con la captura, o se le pueda dar de baja, a 10 cabecillas importantes del narcoterrorismo y del crimen organizado”. La propuesta en la página, sin embargo, habla de usar esos 90 días para desplegar la fuerza pública a unos municipios específicos, reactivar a militares veteranos para ampliar el pie de fuerza, incorporar drones y otra tecnología de punta a los ataques, y buscar un mayor apoyo de Estados Unidos e Israel en materia militar. No se desdice de querer todo eso, pero ya no lo ve posible en 90 días. Capturar a diez cabecillas en ese tiempo, sin embargo, no deja de ser una bandera ambiciosa para su “patria milagro”.Menos optimismo frente a bajar la tasa de interés al 2%En su página web y en sus discursos, el candidato ha propuesto conseguir que los bancos reduzcan la tasa de interés de los créditos de vivienda a un bajísimo 2%. “Si los bancos nacionales no quieren ofrecerlo, traeremos bancos extranjeros que sí lo hagan”, aseguró en un video que se hizo viral. Eso pese a que en el país ya hay bancos extranjeros como el BBVA, Pichincha o Itaú, y no es claro qué incentivo tendrían para bajar sus cobros, ya que un gobierno no tiene cómo obligarlos. El candidato no se ha retractado, pero esta semana incluyó en la idea al Banco de la República, que es independiente del Ejecutivo. “Tenemos que hacer un acuerdo sobre lo fundamental con la Junta Directiva del Banco de la República y con el sector financiero para aterrizar la posibilidad de que los colombianos tengan acceso a un crédito razonable y justo: 2% a 30 años”, dijo a la revista Semana. Su candidato a la vicepresidencia, el economista José Manuel Restrepo, ha matizado y explicado la idea. Dice que quiere volver a instaurar un subsidio estatal para la tasa de interés en los créditos de vivienda, como el que existía en el pasado. ”La propuesta del 2% de tasa de interés real es buscar más mecanismos de competencia dentro del sistema financiero para que exista un crédito blando y a más largo plazo por debajo de dos dígitos“, ha dicho. La promesa es más etérea (”más mecanismos de competencia") y menos ambiciosa: bajar a un dígito está muy lejos de prometer un 2%. Fracking “a lo que de”, pero más ambientalEl candidato a la presidencia ha repetido varias veces en campaña que ofrece una extracción de hidrocarburos “a lo que de”, para llegar a producir “700.000 a 1.300.000 barriles diarios”. Y, para ello, también ha señalado la necesidad de usar el “fracking a lo que de”, a pesar de que esta técnica de extracción está frenada. En contraste, el candidato de izquierda Iván Cepeda ha enfatizado esta semana el cuidado del medio ambiente y la oposición total al fracking. La expresión “a lo que de”, y el énfasis constante en la producción han sustentado las críticas a De la Espriella de poner la explotación por encima del medio ambiente. “Lo que se pueda explotar lo vamos a explotar, lo que es santuario lo vamos a respetar. En eso quiero ser completamente claro”, respondió en una entrevista en mayo sobre la posibilidad de explotar hidrocarburos en el icónico páramo de Santurbán . No era una forma de cerrar la puerta, sino de redibujarla. “Lo primero que voy a hacer es traer a las mejores empresas a que nos definan cuál es el límite en el cual se puede hacer minería y exploración”, prometió en Semana.En los últimos días, De la Espriella ha matizado su postura, aumentando el énfasis en la protección de espacios como los parques naturales o los páramos. Su fórmula vicepresidencial viajó al páramo de Chingaza, cerca a Bogotá, junto a la ambientalista Sandra Bessudo, para hablar de la posibilidad de hacer “fracking sostenible”, pero no ahí. En la misma semana, la campaña lanzó por primera vez un ABC ambiental (por agua, biodiversidad y comunidades), que habla de proteger al medio ambiente de la minería ilegal, y de la deforestación, e insiste en que “el aprovechamiento de los recursos —incluidos los hidrocarburos— se rige por la mejor evidencia técnica, estándares ambientales exigentes y participación de las comunidades, no por consignas".
Abelardo de la Espriella matiza sus propuestas ‘milagro’
El ultra ya no promete “retomar el país en 90 días” de los armados, su fórmula vicepresidencial no es tan optimista en bajar la tasa de interés al 2%, y la campaña busca mostrar su cara ambiental cuando habla de fracking
De la Espriella modera tres promesas clave: captura de 10 narcoterroristas en 90 días (no resolución completa), tasas hipotecarias 2% mediante acuerdos, fracking sostenible respetando límites ambientales. La brecha entre ambiciones iniciales y restricciones presupuestarias reales—lección para evaluadores de roadmaps: los objetivos deben alinearse con viabilidad estructural, no consignas.










