Caracas (EFE).- Héctor Rustherford Guerrero Flores, el líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua por quien EE.UU. ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares, cayó bajo la sombra de la tutela de Washington sobre Caracas durante un ataque del Comando Sur de EE.UU. coordinado «estrechamente» con Venezuela.
La muerte del «Niño Guerrero», convertido en uno de los delincuentes más buscados de Suramérica, fue anunciada por el gobernante estadounidense, Donald Trump, en su red social Truth, después de rumores en el país suramericano que vinculaban una operación en una zona minera en el estado Bolívar (sur) con la búsqueda de Guerrero.
Este hecho se produce cinco meses después de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, que acusaba al Gobierno del líder chavista de cooperar con la organización criminal Tren de Aragua, vinculada a extorsiones, secuestros, tráfico y trata de personas.
De 42 años, se encontraba prófugo desde 2023, después de un operativo de las autoridades venezolanas en la cárcel de Tocorón, considerada la base de operaciones del Tren de Aragua, organización que fue extendiendo sus tentáculos por América Latina hasta llegar a EE.UU., donde fue calificada como terrorista por la propia Administración de Trump.










