EditorialCada cuatro años el fútbol le regala al planeta un espacio para que millones se sientan en sintonía y por encima de lo que nos divide.12.06.2026 21:33 Actualizado: 12.06.2026 22:01 El ya legendario estadio Azteca –renombrado como estadio Ciudad de México– fue el marco de la fastuosa inauguración de la Copa Mundial 2026 el pasado jueves. Decimos legendario pues, entre otros, se convirtió en el primer escenario en albergar tres ceremonias de este tipo. Con la siempre descollante presencia de la artista colombiana Shakira, los jugadores de México y Sudáfrica protagonizaron el partido inaugural.Es verdad que buena parte del planeta hoy vuelca sus ojos a lo que pase en Norteamérica durante poco más de un mes. Es muy cierto y lo seguimos constatando: con el inicio de la competición vienen el álbum, las pollas, las reuniones sociales y las interminables y amenas conversaciones de fanáticos y neófitos sobre el devenir de la gran cita deportiva.Igualmente verdadero es el hecho de que el alma de la fiesta sigue siendo la afición y que la mística de este torneo, la principal competición deportiva del planeta, trasciende de lejos los estadios en los que se celebra e invade la cotidianidad de miles de millones de personas. Qué bueno que sea así, que por unos días se pueda estar en modo mundial respirando un aire fresco, con otros ánimos, resultado de experimentar un ambiente de convergencia, de sentir que se está en sintonía alegre y pacífica con una gran cantidad de personas en nuestro entorno.El de este año es un Mundial innovador: con más equipos y celebrado por primera vez en tres países. Y con un trasfondo político imposible de ocultar. No es el primer torneo en el que también saltan a la cancha realidades de esta índole. Basta recordar, por poner un ejemplo, Argentina ‘78. En esta ocasión, está de fondo la investigación de las autoridades estadounidenses que derivó en el sonado escándalo del Fifagate, que trajo consigo un profundo remezón en el ente rector del balompié.Que los cambios resulten para bien del juego, que la pelota no se manche. Que la política no caiga en la tentación de salir figura.Están las profundas tensiones que hoy marcan las relaciones entre los tres países, sobre todo en temas comerciales y migratorios y que no son consecuentes con el entendimiento que lograron, por fortuna, para organizar la cita. Igualmente, las severas políticas de control de la migración del gobierno de Donald Trump rondan al evento.Y es un torneo que encierra una realidad puntual y compleja: Estados Unidos, el más importante anfitrión está en guerra con Irán, uno de los países participantes. Esto ha llevado a que la selección de esta nación tenga que concentrarse en Tijuana y que solo tenga autorización para ingresar a suelo estadounidense en los días de partido, con la obligación de retornar inmediatamente. Tal postura ha sido objeto de críticas y controversia al igual que otros hechos recientes: la retención de un jugador de Irak por varias horas, las minuciosas requisas a selecciones y la decisión de Estados Unidos de no admitir al árbitro somalí Omar Artan.Que los cambios resulten para bien del juego, que la pelota no se manche. Que la política no caiga en la tentación de salir figura. Es de esperarse que prevalezca lo esencial aquí: la oportunidad que cada cuatro años ofrece el fútbol de hallar un punto de encuentro en una sociedad donde estos vienen escaseando. Y claro, que nuestra Selección tenga un papel protagónico. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.