Juan Hernández comenzó a trabajar en SpaceX en 2015 como soldador con un salario de US$28 por hora. Lo que parecía un empleo más en la empresa de Elon Musk terminó cambiando su vida cuando recibió acciones valoradas en US$10 mil y luego compró otras con parte de sus ingresos.
Tras la histórica salida a bolsa de la compañía, las 6,500 acciones que aún conserva alcanzaron un valor cercano a los US$880 mil, además de otras que ya había vendido para comprar propiedades en Texas y crear un negocio inmobiliario junto con su esposa.
El mexicano, de 42 años, inició como contratista en la compañía y posteriormente pasó a formar parte de la plantilla permanente. Como parte de su compensación recibió acciones valoradas en US$10 mil, un beneficio que en aquel momento no consideró especialmente importante.
Durante una década participó en la fabricación de estructuras utilizadas en los sistemas de lanzamiento de SpaceX y ascendió hasta ocupar el cargo de supervisor. Además de conservar las acciones iniciales, aprovechó la oportunidad de adquirir más participaciones con parte de su salario.
Con el crecimiento de la empresa, Hernández comenzó a comprender el valor de esa decisión. A partir de 2020 vendió una parte de sus títulos, lo que le permitió comprar propiedades en Texas y crear un pequeño negocio inmobiliario junto con su esposa.










