El líder de la banda criminal más poderosa del país sudamericano murió en una “operación combinada” de los dos gobiernos, aunque fuentes conocedoras del episodio aseguran que no hubo tropas estadounidenses sobre el terreno
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes por la noche (hora de Washington, seis más en la España peninsular) que el Comando Sur de Estados Unidos había matado en un “ataque militar rápido y letal” a Niño Guerrero, “el infame líder del Tren de Aragua”, que el republicano definió en el mensaje de Truth, su red social, con el que dio la noticia como “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta”. Trump no especificó dónde se produjo el ataque, pero un comunicado del Gobierno de Delcy Rodríguez confirmó después que al conocido líder criminal lo mataron en el Estado de Bolívar, al sureste de Venezuela.
En ese comunicado, el gobierno chavista señala que se trató de una “operación combinada” de ambos gobiernos, aunque asegura que “nunca” llegó a haber soldados estadounidenses en suelo venezolano.
El anuncio se produjo tres días después de que helicópteros de las Fuerzas Armadas de Venezuela hiciesen una incursión en el enclave minero de Las Claritas, en Bolívar, cerca de la frontera con Brasil y Guyana. Multitud de vídeos mostraron la operación en una región donde proliferan las minas controladas por el Tren de Aragua. Y, ante el silencio del Gobierno venezolano, se desataron todo tipo de especulaciones. La versión que cobró más fuerza es que las autoridades venezolanas intentaban retomar el control de las minas ante el interés de las empresas extranjeras en explotar ese subsuelo. Tras la revelación de Trump, la incursión adquiere un nuevo significado.











