Miami (EE.UU.) (EFE).- La selección de Portugal aterrizó este viernes con Cristiano Ronaldo y Bernardo Silva a la cabeza en Palm Beach (Florida), sede de su concentración en Estados Unidos durante la fase de grupos del Mundial, donde se encuentra la residencia oficial del presidente estadounidense, Donald Trump.
La expedición portuguesa tocó tierra en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach poco antes de las 19:00 hora local (23:00 GMT), según imágenes de televisión, y subió a un autobús que los llevó hasta el lujoso Four Seasons Resort Palm Beach, el hotel en el que se alojarán los jugadores al menos durante la primera fase.
El resort de cinco estrellas está ubicado frente al océano Atlántico, en un tramo privado de playa, y ofrece amplia «privacidad», según indica en su página web. Se localiza, además, en pleno corazón de Palm Beach, una isla que concentra una de las mayores densidades de riqueza del planeta.
Entre los múltiples millonarios que acoge la isla se encuentra el propio Trump, quien posee su residencia oficial en Mar-a-Lago, una monumental e histórica mansión de 126 habitaciones convertida en un club privado ultraexclusivo, separada por apenas seis kilómetros del hotel de Portugal.












