Llegaron las vacaciones de mitad de año y los viajeros analizan diversidad de posibilidades para salir de la rutina en estos días de descanso. En esta búsqueda, Boyacá se perfila como una opción muy válida para tener en cuenta.Así es la ‘ciudad jardín’ de Boyacá, un destino perfecto para el senderismo y el turismo de aventuraEsta región del país está cargada de historia, cultura, naturaleza y tranquilidad en un solo viaje. Es un territorio que destaca por sus pueblos coloniales, sus lindos paisajes de montañas, páramos y lagunas, así como por su importante papel en la historia de Colombia y su gastronomía.Normalmente, cuando se piensa en Boyacá, se habla de Villa de Leyva, Tunja, Paipa y Chiquinquirá, entre muchas otras posibilidades, pero este departamento es tan amplio en oferta que hay más opciones. La importancia del balúUna de esas alternativas para visitar y relajarse es Briceño, uno de sus 123 municipios, un lugar tranquilo, de clima agradable y donde su gastronomía es muy auténtica. Briceño tiene varios encantos naturales para disfrutar. Foto: Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr)/API.El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que en la variada oferta de platos típicos de este destino, un ingrediente es protagonista. Se le conoce con el nombre de chachafruto o balú, una especie de frijol gigante de árbol con gran contenido proteínico.Este producto es utilizado en la preparación de sopas, cocidos, panes, coladas, tortas y dulces, entre otras delicias culinarias. Este variado menú es muestra de la riqueza agrícola y cultural de los pobladores y puede ser degustado por todos aquellos que se animen a llegar hasta este destino, ubicado a cuatro horas de Bogotá y a tres de Tunja, capital del departamento.A cuatro horas de Tunja: el municipio de Boyacá de tradición minera y diversos atractivos naturales¿Qué hacer en Briceño?Además de probar las preparaciones con balú, los viajeros pueden explorar diversos lugares de interés. Por ejemplo, está la iglesia de Nuestra Señora del Amparo, ubicada en el parque principal, la cual refleja el fervor religioso de los habitantes.Pero si el turista busca algo de aventura, en estas tierras puede disfrutar de las cascadas Guayabal, El Tabor y La Moya, una cadena de caídas de agua perfecta para refrescarse después de realizar actividades al aire libre y admirar sus paisajes. En Briceño los viajeros pueden disfrutar de una piscina artificial en familia o con amigos. Foto: Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr)/API.En la cabecera municipal se encuentra una piscina artificial conocida como Las Vegas, la cual permite disfrutar de actividades acuáticas en compañía de familiares y amigos.De acuerdo con Situr, Briceño se ubica en las estribaciones de la cordillera Oriental y cuenta con una vegetación nativa de clima templado húmedo, lo que permite a sus pobladores desarrollar actividades como el cultivo de café, caña de azúcar, frutales, plátano y yuca, principalmente. De esta forma, quienes llegan a Briceño tienen la posibilidad de conocer los procesos agrícolas en compañía de sus habitantes.Por otra parte, la práctica de la ganadería está orientada a la explotación de doble propósito, y algunos pobladores son expertos en la fabricación de artesanías utilizando la guadua como materia prima.