Actualizado Viernes,
junio
21:10El hist�rico viaje apost�lico del Papa Le�n XIV por Espa�a ha llegado a su fin con un broche de oro en las Islas Canarias. En una jornada marcada por la �intensa emoci�n y fervor religioso�, el Pont�fice presidi� este viernes una multitudinaria eucarist�a en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde m�s de 35.000 personas se congregaron para escuchar sus �ltimas palabras antes de su regreso a Roma. La jornada final del Santo Padre comenz� a mediod�a, cuando el dispositivo de seguridad y la comitiva papal hicieron su entrada en la capital tinerfe�a. Tras un recorrido en papam�vil por las principales arterias de la ciudad, donde miles de ciudadanos se agolparon en las aceras para recibir su bendici�n, el Pont�fice lleg� al recinto portuario entre v�tores y c�nticos. Este encuentro en el puerto ha supuesto el punto culminante de una visita de cinco d�as que ha llevado a Le�n XIV a Madrid y Barcelona, reforzando el v�nculo de la Santa Sede con los fieles espa�oles. La elecci�n de Tenerife como �ltima parada subraya el inter�s del Papa por las periferias y los desaf�os sociales que afronta el archipi�lago. M�s all� de las grandes cifras de asistencia, la visita ha dejado momentos de profunda cercan�a personal que definen el estilo de este pontificado. Uno de los instantes m�s conmovedores se produjo cuando el Papa detuvo su marcha para saludar a Andr�s Marcio, un joven que padece laminopat�a, una enfermedad rara que afecta al tejido muscular. Haciendo gala de su habitual sensibilidad hacia los enfermos, Le�n XIV se acerc� personalmente para conversar con el joven y, en un gesto de gran valor espiritual para la familia, procedi� a firmarle una biblia. Este encuentro ha sido destacado por los asistentes como un s�mbolo de la esperanza y la atenci�n que la Iglesia desea brindar a quienes sufren dolencias poco frecuentes. Con la finalizaci�n de esta misa de despedida, Le�n XIV pone fin a su periplo por Espa�a, una visita que ha estado marcada por mensajes de unidad, caridad y atenci�n a los m�s vulnerables. Tras la ceremonia, el Pont�fice se dirigi� al aeropuerto de Tenerife Norte-Los Rodeos para emprender su vuelo de regreso al Vaticano, escoltado por las autoridades del Estado y dejando tras de s� una huella imborrable en el fervor popular canario.Papa Le�n XIVTenerife












