Jesús Pérez Rodríguez-Urrutia ha presentado este viernes su dimisión como consejero independiente de la empresa de Amurrio Tubos Reunidos. La empresa, actualmente en concurso de acreedores, ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que su cargo es “incompatible” con otras “responsabilidades”, pero coincide con su imputación en la investigación por corrupción seguida en la Audiencia Nacional en relación al rescate de la compañía por parte de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) en 2021, valorado en 112,8 millones de euros. Se analiza si se abonaron comisiones ilegales al expresidente de la SEPI, Vicente Fernández Guerrero, y a su grupo Hirurok, conformado también por Leire Díez y Antxon Alonso.
Según el sumario, el ejecutivo participó en reuniones con Fernández Guerrero en el momento del rescate, cuando el socialista andaluz reclamó un “agradecimiento” por su participación como facilitador de la financiación. Igualmente, participó en un momento posterior en que tocaba renegociar la devolución de intereses y, supuestamente, se celebró un encuentro en Ferraz, la sede del PSOE, en el que también estuvo Santos Cerdán. En el primer momento Fernández Guerrero cobró 114.950 euros a través de la pantalla Mediaciones Martínez, unos hechos ya admitidos por Tubos Reunidos. En el segundo momento se sospecha que se pudo abonar una nueva comisión de 40.000 euros, según un informe de la UCO de la Guardia Civil.









