“Hoy juego en casa, como el Celta”. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha arrancado este viernes su intervención en un encuentro del Círculo de Empresarios de Galicia con un chascarrillo, unos minutos de relajación antes de cargar contra el Gobierno por los casos de corrupción y pedirle a Pedro Sánchez que convoque elecciones. Unas horas después de que se haya conocido que el juez José Luis Calama ha abierto una pieza separada de la investigación principal contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para indagar en la presunta comisión de un delito fiscal y otro de contrabando, Feijóo ha asegurado que “España necesita con urgencia cambiar la conversación pública. Cambiar a un gobierno que solo está centrado en su supervivencia para que otro se ocupe de las necesidades de los ciudadanos”. “Nunca pensé que me enfrentaría a este nivel de degradación, pero el reto que hoy tiene España es este”, ha afirmado. Para hilar su intervención, Feijóo ha recuperado varias frases pronunciadas en su día por Pedro Sánchez durante su etapa en la oposición: “Ha pasado tanto que su sola permanencia en el cargo debilita nuestra democracia” y “¿va a dimitir o va a continuar aferrado al cargo?”. Con esos mismos términos, el líder del PP ha construido su argumento. “El listón”, ha dicho, “ya lo puso Sánchez”, lo que le obliga, a su juicio, a “devolver la voz a los españoles”. Y ha lanzado una pregunta a los allí presentes, “¿cuántos minutos al día creen que este gobierno puede dedicar a los problemas de los ciudadanos y no a sus graves problemas?”.Apenas unas horas antes de la intervención de Feijóo, la portavoz popular en el Senado, Alicia García, anunciaba la intención de citar con carácter urgente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, para que comparezcan en la comisión de Justicia y del caso Koldo de la Cámara alta. En ese contexto, ya en Galicia, Feijóo ha subrayado que “quienes hoy ocupan el Gobierno de España han dilapidado la confianza de los ciudadanos”.En su discurso, ha dicho que ahora mismo, en la actualidad política “solo hay crónica de tribunales” y ha abogado por “recuperar la política normal, la que gestiona y resuelve problemas concretos”. El popular ha aprovechado para pedir “la confianza de los españoles” para esto porque “es lo que he hecho toda la vida y lo que haré”. “España necesita con urgencia una reconstrucción nacional que vuelva a hacer de la política una actividad compatible con la decencia”, ha espetado.Feijóo ha hecho referencia “a las cosas de las que apenas se habla en España” como la pobreza infantil en España, la caída del poder adquisitivo y la subida de la cesta de la compra. En su lista, también ha incluido “el descontrol migratorio” que ha calificado como “absoluto”, “el mantenimiento de las infraestructuras que es un desastre” y “la sanidad que lleva un año en huelga”.Tras exponer ese escenario, el líder del PP ha pasado a proponer una serie de reformas. Una de las primeras que ha propuesto: “Los nombramientos del gobierno en el sector público, en la Fiscalía General y en el Tribunal Constitucional tienen que hacerse bajo un único criterio de competencia y no de obediencia”. Además, Feijóo ha dicho que planean hacer una auditoria para averiguar dónde está el dinero “que hemos pagado”: “¿Dónde están los 180 mil millones de euros más de recaudación anual, los 80.000 millones de los fondos Next Generation y los 520.000 millones de deuda pública?”, se preguntaba. “El dinero publico es sagrado y como tal ha de gestionarse”, han zanjado. A pesar de la presión parlamentaria, fuentes del PP en el Congreso sostienen que “van a esperar a ver qué pasa y a ver cómo lleva el proceso el juez. Que siga el curso de la justicia”.
Feijóo urge a una “reconstrucción nacional” ante la “degradación” de España
El líder del PP reclama que se “devuelva la voz” a los españoles
Feijóo (PP) propone auditoría de 780 mil millones Sánchez, señalando crisis governance y corrupción sistémica que socava confianza institucional. Deterioro institucional genera riesgos compliance y governance para inversores tech; impacta decisiones M&A y GTM en mercado español.








