Aunque la respuesta se antoje obvia diez años después, es bastante seguro que la pregunta de si el Brexit le ha acabado saliendo caro a los británicos encuentra respuestas de todo tipo. Ante la disparidad de opiniones, los números son un gran argumento y lo que dicen los guarismos es que la única región de Reino Unido que 'esquivó' las restricciones del divorcio con la Unión Europea y mantuvo su acceso al mercado de bienes del bloque luce un crecimiento económico récord diez años después. Para más inri, de más del doble que el del resto del país. En las últimas semanas se ha hablado mucho del 'vecino grande' -Irlanda- por las distorsiones que ocasiona en el PIB de la eurozona, pero Irlanda del Norte se ha ganado su hueco en los titulares económicos.Mientras los aspirantes a la dirección del gobernante Partido Laborista se plantean dar marcha atrás al Brexit, un dato económico se ha colado en el debate político: Irlanda del Norte ha disfrutado de un crecimiento económico espectacular, al doble del ritmo del resto del país en los últimos años. Ha influido sobremanera un hecho irrefutable: muchas empresas se han beneficiado de lo mejor de ambos 'mundos' al tener un pie en el mercado británico y otro en el de la UE.