La salida de Space X a los mercados entusiasma a los inversores que siguen atentos el debut de la compañía aeroespacial, que ya logró recaudar 75.000 millones de dólares. Durante los últimos, el propio Elon Musk, fundador del conglomerado, ha sido muy selectivo con respecto a quién permitía invertir en la compañía de cohetes y fijó una estrategia que desató una fiebre por sus acciones, pese a los riesgos que representan estas operaciones que ya desafiaron varias tradiciones de Wall Street.Ahora, mientras SpaceX debuta en los mercados públicos, Musk está dictando las condiciones en cada etapa del proceso de oferta pública inicial. A los bancos más grandes y poderosos del país, incluido Goldman Sachs (GS.N),y Morgan Stanley (MS.N), se les indicó cómo comercializar sus acciones y a quién. A otras entidades bancarias se les comunicaron los tamaños específicos de las órdenes que debían “ejecutar” —en algunos casos, miles de millones de dólares— y se les dieron instrucciones sobre qué tipo de inversores debían atraer, según cinco fuentes familiarizadas con el asunto. Los bancos se comprometieron a suscribir la Oferta Pública de Venta (OPV) sin que se les informara cuánto se les pagaría, agregaron las fuentes.Elon Musk (Brendan Smialowski /AFP)BRENDAN SMIALOWSKI - AFPSegún fuentes cercanas a la bolsa, la directora ejecutiva del mercado bursátil, Adena Friedman, presionó durante varios meses a Musk y a la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, para asegurar la cotización. En marzo, Nasdaq modificó sus reglas de índice para acelerar la entrada de grandes empresas como SpaceX, convirtiéndolas en componentes del Nasdaq-100 poco después de su salida a bolsa.Esta vez, sin embargo, a diferencia de los gestores de fondos que entraron pronto gracias a sus contactos y ahora disfrutan de enormes ganancias, las elevadas valoraciones de la empresa han reducido el margen de error, y el 30% de la oferta de 75.000 millones de dólares está destinada a inversores individuales, incluidos pequeños inversores particulares.Récord histórico La fijación del precio culminó un esfuerzo de meses que hizo realidad el proyecto más ambicioso de Musk hasta la fecha, aun cuando la operación desafió varias tradiciones de Wall Street y reavivó las dudas sobre si la elevada valoración de la empresa está justificada.“La verdadera prueba será cómo asimila el mercado la salida a bolsa en las próximas semanas, no solo en un día”, afirmó Adam Sarhan, director ejecutivo de 50 Park Investments en Nueva York. “El precio ha sido el adecuado: ni demasiado alto ni demasiado bajo. Es evidente que los inversores minoristas están comprando y, en esta fase, son un componente importante de esto. Tenemos que ver cómo evoluciona la situación tras el primer día de cotización”.El objetivo de la empresa era recaudar unos 75.000 millones de dólares mediante la venta de acciones, una cifra que triplicaría el récord establecido por la petrolera Saudi Aramco en 2019. Con el precio definido este jueves, SpaceX efectivamente superó esa marca y desplazó a la petrolera saudita como la mayor salida a bolsa de la historia.Hasta ahora, la mayor OPI había sido la de Saudi Aramco, que en diciembre de 2019 recaudó 25.600 millones de dólares con una valoración de 1,71 billones. En términos ajustados por inflación, Aramco había recaudado 33.200 millones de dólares y alcanzado un valor de 2,21 billones.Con su valoración de 1,77 billones de dólares, basada en 13.080 millones de acciones en circulación, SpaceX comenzará a cotizar con un valor superior al de compañías como JPMorgan Chase, Berkshire Hathaway y Eli Lilly, además de gigantes tecnológicos como Meta Platforms y la propia Tesla de Musk. Esa cifra podría crecer aún más si los bancos colocadores ejercen su derecho a vender acciones adicionales, una decisión que suele tomarse dentro de los 30 días posteriores a la oferta.A pesar de estas cifras, analistas anticipan que el precio podría dispararse en su primer día de cotización. “La demanda de inversores institucionales es aproximadamente cuatro veces superior a la cantidad de acciones disponibles”, señaló Jay Ritter, especialista en salidas a bolsa de la Universidad de Florida. Según el académico, el entusiasmo recuerda a grandes hitos bursátiles como el debut de Facebook.Los riesgos Sin embargo, SpaceX presenta multitud de riesgos para quienes compran sus acciones en bolsa: una gobernanza corporativa débil con Musk al mando absoluto , operaciones deficitarias, acuerdos entre las empresas de Musk y objetivos difíciles de valorar, como la colonización de Marte y la instalación de centros de datos en el espacio. Pero en la carrera por hacerse con una parte del negocio, pocos se centran en estos riesgos.“Ningún fiduciario debería aceptar esta combinación adversa de riesgo financiero y de gobernanza”, escribió Tejal Patel, directora ejecutiva del SOC Investment Group, afiliado al sindicato, en una carta enviada el 4 de junio a otros posibles inversores de SpaceX.SpaceX y Musk no respondieron a las consultas al igual que los principales bancos y Nasdaq, quienes declinaron en hacer comentarios. Por otro lado, el debut de Space X en Wall Street ya enfrenta críticas desde el ámbito político y social. La senadora demócrata Elizabeth Warren instó al regulador bursátil estadounidense a suspender la salida a bolsa hasta garantizar que los inversores cuenten con información completa y transparente. En paralelo, el grupo Stop Funding Billionaires convocó a una protesta para rechazar lo que considera un fortalecimiento del poder económico y político del magnate.Agencias Reuters y AFP LA NACION
Las tácticas de Musk que desataron la fiebre por las acciones de SpaceX pese a los riesgos
Previo a su salida a los mercados la compañía aeroespacial ya logró recaudar 75.000 millones de dólares; cifra que triplica el récord histórico
SpaceX IPO $75B, valuación $1,77T, supera Saudi Aramco 2019. Governance débil y operaciones deficitarias: mercado acepta valuaciones bubble en founder-led con demanda 4x oferta.











