A las 11.14 de la tarde del martes, una aeronave estadounidense lanzó un misil contra la proa del carguero Settebello, con 28 tripulantes a bordo; 24 de ellos, de nacionalidad india. El buque, botado para el transporte de productos petrolíferos, navegaba por el estrecho de Ormuz, en las aguas del golfo de Omán. Según la información del mando militar de Estados Unidos en la región (Centcom, por su acrónimo en inglés), “la tripulación desobedeció repetidamente las instrucciones de las fuerzas estadounidenses”. Esto es, hizo caso omiso al bloqueo marítimo impuesto desde el 13 de abril por la Fuerza Naval norteamericana como castigo a Irán, según la versión de Washington. El jueves, la India confirmó que tres de los tripulantes perdieron la vida. Según los últimos registros de la Organización Marítima Internacional (OMI), al menos 14 tripulantes han muerto en 43 incidentes en esas aguas desde el pasado 1 de marzo, tras el inicio de la operación militar de Israel y Estados Unidos contra el régimen iraní, que pronto salpicaron las aguas del golfo Pérsico. A esa cifra habría que sumar las decenas de marineros y pescadores iraníes muertos en los ataques de Estados Unidos e Israel. La última cifra publicada por el Sindicato de Marinos Mercantes Iraníes (IMMS) es del mes de abril y estimaba ya entonces que habían fallecido 38 trabajadores. Estos cálculos no incluían a miembros de la Armada de Irán.El Settebello no estaba en ninguna lista internacional de barcos sancionados, pero sí había información sobre su supuesto uso como buque fantasma por parte de Irán para el comercio ilegal de hidrocarburos. El barco había apagado su transpondedor (Sistema de Identificación Automática) el 31 de mayo, una medida extendida en las aguas del Golfo ante los ataques cruzados, aunque también propia de cargueros que navegan fuera de la ley. El último puerto del Settebello, con bandera de Palau desde el pasado noviembre —ha cambiado de pabellón en una decena de ocasiones en los últimos 25 años—, era el de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos. La propietaria (IOS MARINE-FZE) es emiratí.Desde el pasado 1 de abril y según los registros del OMI, solo un ataque contra un buque civil había registrado un número mayor de muertos que el del Settebello. Fue el que tuvo lugar el pasado 6 de marzo: dos misiles impactaron contra el remolcador Mussafah 2, de bandera y propiedad emiratíes. Murieron cuatro tripulantes. Cinco días después, otros dos proyectiles golpearon el Mayuree Naree, un carguero que atravesaba el estrecho de Ormuz de camino hacia la India, con un balance de tres muertos.Las autoridades indias identificaron a las víctimas del Settebello: el ingeniero jefe Patnala Suresh, el cadete Aditya Sharma y el mecánico de motores Shivanand Chaurasiya. Los tres murieron después de que la aviación estadounidense lanzara un proyectil “de precisión” contra el carguero para inutilizar los motores, un modus operandi habitual de la Armada para hacer cumplir el bloqueo. Nueva Delhi convocó el jueves al encargado de negocios de Estados Unidos en la capital india para protestar por lo sucedido.Estos tres marineros indios, a partir de la lectura de las bases de datos de la OMI, son las primeras víctimas mortales de un ataque de Estados Unidos —al menos anunciado de forma pública— contra un barco civil extranjero durante el sitio marítimo del Golfo (cosa diferente son las bajas causadas en operaciones militares en la costa contra el régimen iraní).Según el último balance del Centcom, la Armada estadounidense “ha inmovilizado ocho embarcaciones que no cumplían con las normas, ha desviado 134 barcos que sí las cumplían y ha permitido el paso de 42 embarcaciones que prestaban ayuda humanitaria”.La difícil navegación por el Golfo, en el que están atrapados casi sin víveres alrededor de 20.000 marineros, se ha convertido tras 100 días de guerra en un peligroso juego del gato y el ratón, en el que la osadía puede acabar en tragedia. Si bien algunos buques tratan de atravesar el golfo de Omán —dejado atrás el estrecho de Ormuz, generalmente con el plácet de Irán— y no lo logran ante la vigilancia del USS Abraham Lincoln, otros sí lo consiguen, como admitía el jueves el portal TankerTrackers.com. Según esta web de monitoreo marítimo, un petrolero sancionado sin identificar, que operaba de forma ilegal, cargó recientemente petróleo crudo en la isla iraní de Kharg y surco las aguas hacia el sur sin problemas. La presión estadounidense es fuerte. Un día antes de que los tres marineros indios perdiesen la vida a bordo del Settebello, un avión de combate estadounidense (F/A-18 Super Hornet) despegó del portaaviones USS Abraham Lincoln con rumbo al golfo de Omán. Su objetivo era el petrolero Marivex, este sí incluido en el registro del Departamento del Tesoro estadounidense de buques sancionados. Los 24 tripulantes, de origen indio, tuvieron que ser evacuados.El jueves fue el turno del Jalveer, también en la lista negra de Washington y también con marineros de origen indio. Dos misiles de precisión Hellfire golpearon en la zona de máquinas del carguero que, según la versión estadounidense, trataba de transportar crudo iraní. En ninguno de estos dos casos hubo víctimas mortales.
Navegar por el estrecho del Ormuz, un juego del ratón y el gato que puede acabar en muerte
La Armada estadounidense refuerza sus ataques con misiles contra buques de la ‘flota fantasma’ iraní. La muerte de tres tripulantes indios eleva a 14 la cifra de marineros que han perdido la vida en aguas del Golfo desde el 1 de abril










