La célebre conductora y modelo Teté Coustarot transformó su exclusivo departamento en un refugio de diseño sofisticado donde conviven armónicamente muebles de autor con reliquias de gran valor histórico y colecciones de arte étnico.La propuesta habitacional de la conductora, fue mostrada en las redes sociales y destaca por su criterio estético, consolidando espacios donde la funcionalidad residencial cede ante una puesta en escena de fuerte carácter visual.La pieza central del living es una imponente cómoda roja de líneas robustas y herrajes dorados que funciona como el eje de la decoración, un recurso cromático audaz que unifica los ambientes al replicarse de forma estratégica en textiles seleccionados, mantas de diseño, encuadernaciones de libros antiguos y almohadones de terciopelo.El dinamismo cromático en el interiorismo clásicoEl diseño interior del inmueble elude las tendencias minimalistas contemporáneas para volcarse hacia un eclecticismo pulcro. La combinación de paredes en tonos crema y superficies de maderas nobles permite que los muebles de diseño de color rojo resalten sin saturar la vista, logrando un equilibrio cromático ideal gracias a la incorporación de alfombras tejidas a mano que dialogan de forma directa con la imponente biblioteca de madera maciza que cubre el sector principal.La iluminación es otro factor clave dentro del departamento, programada minuciosamente para aportar una temperatura acogedora mediante lámparas de mesa encendidas de modo permanente que realzan los brillos de los metales y las texturas de los tapizados.Lejos de funcionar como simples elementos ornamentales, los objetos y las exclusivas obras de arte que complementan las habitaciones configuran una narrativa íntima sobre los viajes realizados por la icónica conductora, organizados con un rigor simétrico que transforma las estancias en una galería privada de alta gama.Este refugio habitacional demuestra que la audacia cromática bien ejecutada y el respeto por las piezas de valor histórico pueden convivir en perfecta armonía sin sobrecargar las dimensiones visuales de los ambientes.De este modo, cada rincón del departamento de Teté Coustarot logra contar una historia propia mediante una cuidada curaduría de objetos exclusivos, transformando una vivienda urbana tradicional en una auténtica galería de arte personal dotada de máxima elegancia. Otras singularidades decorativas de la residenciaMáscaras de origen africano: obras escultóricas en madera oscura que quiebran las líneas de la arquitectura clásica y aportan un marcado aire místico a las paredes principales.Textiles artesanales autóctonos: tapices e hilados de origen sudamericano que introducen texturas rústicas y establecen un contrapunto ideal frente a la opulencia de los muebles de autor.Luz cálida diurna: sistema de luminarias bajas dispuestas en ángulos estratégicos que suavizan las tonalidades profundas y unifican los rincones de lectura.Colecciones con valor histórico: pequeños objetos de bronce, reliquias familiares y recuerdos de viajes internacionales expuestos con un preciso criterio museográfico sobre mesas ratonas.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOTeté CoustarotHogarClbxt