El anfiteatro del Palacio de Linares, a escasos metros de la plaza de Cibeles, se ha convertido este jueves en un espacio de celebración de la educación y la pedagogía. Ante una sala completa, con alrededor de 200 asistentes, el instituto IES Gerardo Diego, de Pozuelo de Alarcón, ha sido distinguido con el Premio Princesa de Girona Escuela 2025, uno de los principales reconocimientos nacionales a la innovación educativa. El galardón reconoce la trayectoria de este instituto público madrileño, referente en excelencia académica, inclusión e internacionalización, y refuerza además el protagonismo de la Comunidad de Madrid en esta edición, en la que tres de los cinco centros finalistas pertenecían a la región. El encargado de recoger el premio ha sido el director del centro, Jesús Álvarez, quien ha reivindicado el papel de la educación pública durante su intervención. “Lo más importante del premio es que sirve para romper creencias limitantes y para dignificar el sistema público educativo en España como motor de transformación social”, ha defendido.La ceremonia también ha servido para reconocer el trabajo de los otros cuatro centros finalistas, cuyos representantes han recibido un diploma acreditativo. Todos ellos han estado acompañados por responsables de escuelas galardonadas en ediciones anteriores. El acto ha contado además con la participación del empresario, filósofo y escritor argentino Alejandro Roemmers; de Luis Carvajal, patrono de la Fundación Princesa de Girona; y del director general de Casa de América, León de la Torre. Uno de los momentos destacados de la jornada ha sido la intervención de Guillermo Sánchez, director del IES Ramón y Cajal de Zaragoza, ganador del premio en 2021, quien ha presentado el proyecto de la futura Red de Escuelas Princesa de Girona, una iniciativa destinada a conectar a los centros reconocidos por la fundación y favorecer el intercambio de experiencias y buenas prácticas educativas.El reconocimiento culmina una trayectoria de años en la que el IES Gerardo Diego ha tratado de demostrar que la escuela pública puede combinar excelencia académica, innovación e inclusión. Con más de 1.000 estudiantes, el centro se ha consolidado como uno de los referentes educativos de la Comunidad de Madrid gracias a un modelo basado en la internacionalización, el bienestar del alumnado y la igualdad de oportunidades.Uno de los rasgos más distintivos de su proyecto es la apuesta por el Bachillerato Internacional. El instituto fue pionero al convertirse en el primer centro público bilingüe de España en implantar el Programa de Años Intermedios. La iniciativa nació del propio equipo educativo, que buscaba reforzar la formación de ciudadanos con una visión global, capaces de desarrollar competencias como el pensamiento crítico, la investigación o el compromiso social.“Queremos que todos los alumnos tengan las mismas oportunidades”, explica Álvarez en una conversación con EL PAÍS previa a la entrega del premio. Esa filosofía atraviesa buena parte de la actividad del centro, que además es referencia para alumnado con necesidades especiales. “Lo que pretendemos es romper cualquier tipo de barrera que limite oportunidades”, señala.La internacionalización constituye uno de los pilares del proyecto, aunque el instituto intenta alejarse de una concepción asociada exclusivamente a los viajes al extranjero. El centro apuesta por acercar otras culturas y perspectivas a través de la literatura, el arte, la ciencia o los idiomas. “Generamos una mentalidad global sin necesidad de gastarnos miles de euros en un viaje”, defiende el director.La actividad diaria del centro refleja esa filosofía. Esta misma semana, los alumnos de secundaria presentan medio centenar de cortometrajes realizados dentro del programa piloto de la Escuela de Cine y Audiovisual de la Comunidad de Madrid. También inaugurarán una exposición dedicada a la cultura japonesa y más de 150 estudiantes expondrán próximamente sus proyectos personales. A ello se suman iniciativas culturales, científicas y artísticas impulsadas junto a distintas instituciones educativas.El instituto también ha comenzado a incorporar la inteligencia artificial a sus prácticas docentes. “La inteligencia artificial ya la usan los alumnos con o sin nosotros”, afirma Álvarez. El objetivo, explica, es enseñarles a utilizarla de forma crítica y aprovechar su potencial para mejorar la inclusión y el aprendizaje.La Comunidad de Madrid contaba además con otros dos centros entre los cinco finalistas: el Colegio Nuestra Señora del Carmen, de Móstoles, reconocido por su apuesta por la robótica educativa y el aprendizaje basado en proyectos, y el IES Luis Vives, de Leganés, uno de los referentes nacionales de Formación Profesional. Completaban la lista el CEIP Virgen del Mar, de Jerez de la Frontera (Cádiz), y el IESO Matías Ramón Martínez, de Burguillos del Cerro (Badajoz).Con la elección del IES Gerardo Diego, el jurado ha querido premiar una propuesta que combina excelencia académica, vocación internacional e inclusión educativa. Tras la entrega del galardón y de los diplomas a los demás finalistas, los representantes de los cinco centros posaron juntos sobre el escenario junto a ganadores de ediciones anteriores, cerrando una ceremonia que convirtió durante unas horas el Palacio de Linares en el punto de encuentro de algunos de los proyectos educativos más innovadores del país.
Pozuelo de Alarcón brilla en el Premio Princesa de Girona Escuela 2025 con la victoria del IES Gerardo Diego
La fundación organizadora del certamen presenta una iniciativa destinada a conectar los centros ganadores de las distintas ediciones











