Brooklyn Rivera Bryan, histórico líder del pueblo miskitu y presidente del partido indígena Yatama, murió el 30 de mayo de 2026 a las 8:30 de la noche en el hospital Fernando Vélez Paiz de Managua, tras más de 971 días de prisión política y desaparición forzada bajo custodia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Tenía 73 años. El régimen confirmó su muerte más de doce horas después, sin mencionar la hora del deceso, y hasta la mañana de este domingo se negaba a entregar el cuerpo a su familia, que desea cumplir su voluntad de ser enterrado en Lidaukra, en Sandy Bay, en el Caribe nicaragüense, junto a su madre.Rivera es el octavo preso político muerto bajo custodia del régimen desde 2018. Cuatro de esas muertes ocurrieron en los últimos nueve meses. El comunicado oficial atribuyó su fallecimiento a complicaciones por “una bacteria generada por el virus COVID-19” y aseguró que estuvo acompañado por familiares, la reverenda Adela Martínez de la Iglesia Morava y el Comandante Lumberto Campbell. Pero su hija, Tininiska Rivera, desmintió esa versión desde el exilio en España. Afirmó que, hasta donde tiene conocimiento, su tía no estuvo presente, y que Nancy Elizabeth Henríquez, mencionada en el comunicado, no forma parte de su familia y permanecía bajo régimen de casa por cárcel, sin libertad para actuar de manera independiente.“El MINSA y la Dirección de Medicina Legal realizan los procedimientos correspondientes a la certificación de su fallecimiento”, dice el texto oficial, mientras el cuerpo permanece bajo custodia. Sin embargo, no hay mención a los 971 días de desaparición forzada ni reconocimiento alguno de responsabilidad estatal. Es decir, aun muerto, sigue preso.El régimen rompió el silencio sobre Rivera el 27 de mayo, después de 971 días de desaparición forzada por ocultamiento de paradero. Lo que mostró fue a un hombre en agonía: postrado en una cama hospitalaria, conectado a ventilación mecánica mediante traqueotomía, con alimentación intravenosa y daño neurológico severo. Las imágenes circularon junto a un comunicado que listaba sus múltiples padecimientos, en especial una infección pulmonar bacteriana (stenotrophomonas maltophilia), cirrosis hepática, edema cerebral y colapso multiorgánico.Un día después, cuando Tininiska exigió que le entregaran a su padre, el régimen respondió con otro comunicado: “trasladarlo elevaría el riesgo a su vida con consecuencias predecibles”. Tres días más tarde, Brooklyn Rivera estaba muerto.Fuentes médicas consultadas por EL PAÍS coinciden en que, si bien el cuadro clínico del líder de Yatama era muy grave, la falta de atención oportuna durante su desaparición forzada fue determinante en su desenlace.Rivera fue arrestado el 29 de septiembre de 2023 en Bilwi, ciudad cabecera del Caribe Norte, adonde había regresado después de que el régimen le prohibió su ingreso al país por haber vertido críticas en las Naciones Unidas. El régimen lo ubicó mediante engaños y lo detuvo en su casa. Durante más de un año negó el arresto. El Estado solo lo reconoció en noviembre de 2024, ante el Examen Periódico Universal de la ONU, presionado por las delegaciones de Brasil, Noruega, Canadá y otros Estados.Fundador de Yatama, cuyo nombre en lengua miskita significa Hijos de la Madre Tierra, Rivera nació el 24 de septiembre de 1952 en la comunidad de Lidaukra. Fue figura central de la resistencia indígena durante los años ochenta, ministro de Desarrollo de las Regiones Autónomas en los noventa y diputado ante la Asamblea Nacional en cuatro ocasiones desde 2007. Para el profesor Miguel González, de la Universidad de York, su detención “no fue un acto impulsivo: fue una decisión estratégica para decapitar simbólicamente una resistencia que el poder central no ha logrado doblegar por otros medios”.Un patrón con responsablesLa muerte de Rivera replica el patrón documentado en casos anteriores: el general en retiro Hugo Torres en febrero de 2022; Humberto Ortega Saavedra en septiembre de 2024; Mauricio Alonso Petri y el jurista Carlos Cárdenas Zepeda en agosto de 2025; el abogado Santos Flores en noviembre de 2021; y el nica-estadounidense Eddy Montes, asesinado por un oficial penitenciario en mayo de 2019.El secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, recordó que Rivera estaba protegido por medidas cautelares de la Comisión Interamericana y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y exigió una investigación inmediata, independiente y transparente. Por su parte, el partido UNAMOS lo calificó de “asesinato de Estado” y acusó al régimen de haber convertido las cárceles nicaragüenses en centros de exterminio físico y psicológico.Tininiska Rivera pidió este domingo garantías internacionales para poder ingresar a Nicaragua y participar en los actos funerarios. Exige que el cuerpo le sea entregado para enterrarlo conforme a las tradiciones del pueblo miskitu. “¡A mi padre le arrebataron la libertad!”, escribió. “¡No permitamos que también le arrebaten a su familia el derecho de despedirlo conforme a su voluntad, sus creencias y su legado!”.
Muere bajo custodia del régimen de Ortega el líder indígena nicaragüense Brooklyn Rivera tras casi tres años de arresto político
El histórico presidente de la agrupación indígena Yatama es el octavo preso político que fallece en prisión desde 2018. Su familia desmiente la versión oficial y exige la entrega del cuerpo para enterrarlo en el Caribe de Nicaragua













