Beatriz acogió durante la pandemia a su primer hurón y desde entonces ha cuidado de 14 animales. El último, Kody, llegó en estado de shock tras una adopción fallida y hoy es un ejemplar socializado y activo.Su tutora lleva vinculada al mundo de los hurones desde la pandemia, cuando adoptó a su primer animal, Pipi Gordo. Desde entonces, asegura haber acogido a un total de 14 hurones por distintas causas. El verano pasado recibió la llamada de una rescatista por un caso que calificó como especial: un hurón de seis meses, entonces llamado Rokeet, que había sido comprado como compañero para un niño tímido.La experiencia resultó fallida. Tal y como explica Beatriz, los hurones no son animales adecuados para ser manipulados por personas que no conocen bien la especie, ni para niños sin supervisión, especialmente en su etapa de cachorros. El resultado fue que el niño terminó teniéndole miedo y el animal fue devuelto."Una pequeña bolita de pelo"Cuando Beatriz vio al hurón por primera vez, quedó impactada. Llegó dentro de una jaula, convertido en "una pequeña bolita de pelo" que temblaba sin parar. La rescatista le explicó que no se había movido ni para comer ni para beber y que no lo había visto dormir en 24 horas, a pesar de que un hurón suele alimentarse cada cuatro horas y dormir alrededor de 18 horas al día. Observó que, siendo un cachorro, permanecía inmóvil, temblando y en estado constante de alerta.El animal se encontraba en estado de shock e inició entonces un proceso de rehabilitación que se prolongó durante semanas. Tardó un día en conseguir que comiera o bebiera, una semana en que dejara de temblar, dos semanas en que comenzara a explorar la jaula, cuatro semanas en que saliera de ella sin huir ante el más mínimo ruido o movimiento, y un mes y medio más en que le permitiera acercarse o acariciarlo. En todo el proceso contó con la ayuda de su marido y de tres de sus hurones.Finalmente, Beatriz decidió adoptarlo. Kodi, como pasó a llamarse, “ya tenía hogar y no necesitaba otro”, según señala. Hoy es un hurón sable de poco más de un año, socializado y activo, al que su cuidadora apoda “piraña terrestre”. Lo describe como sociable, juguetón, peligrosamente curioso y experto manipulador para salirse con la suya.Tras superar un trauma en su etapa más vulnerable, Kodi se ha convertido en un ejemplo de una especie todavía poco conocida y de la importancia de comprender sus necesidades antes de incorporarla a un entorno familiar.Envíanos tu 'Pasaporte mascota' y preséntanos a tu amig@¿Quieres presentarnos a tu mascota? Desde Animaleros invitamos a los lectores de la comunidad a que nos envíen sus propios testimonios y nos presenten a sus animales de compañía en 'Pasaporte mascota', un espacio abierto a historias cotidianas que reflejan el vínculo entre personas y mascotas. Las mejores historias serán publicadas en 20minutos.
La historia de Kody, el hurón que superó el trauma tras una adopción fallida: "Ya tenía hogar y no necesitaba otro"
Tras llegar en estado de shock, Kody fue rehabilitado durante semanas y hoy es un hurón socializado y activo, ejemplo de la importancia de comprender las necesidades de estos animales antes de adoptarlos.








