Guadalajara lleva días como una extensión de Seúl en sus calles principales y en el Centro Histórico, llenas de miles de aficionados surcoreanos.Y el primer partido del Mundial 2026 en la ciudad confirmó que no era solo una impresión.Corea del Sur jugó como local en su debut en el Estadio Guadalajara, remontó un partido que por momentos se le complicó más de lo esperado y venció 2-1 a República Checa para empatar a México en la cima del grupo A. Horas antes, el local México derrotó 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca, en la inauguración de la Copa del Mundo. El resultado dejó a mexicanos y surcoreanos con tres puntos, aunque la selección de Javier Aguirre tiene el liderato por mejor diferencia de goles.El duelo entre ambos, el próximo 18 de junio en Guadalajara, adquirió todavía más importancia porque podría definir al primero del sector.La noche comenzó antes del silbatazo inicial. Los Red Devils, la porra oficial de la selección asiática, no dejaron de tocar tambores y trompetas en todo el encuentro. El apoyo no llegó únicamente desde las secciones ocupadas por aficionados coreanos: miles de mexicanos adoptaron a Corea como el equipo local de la noche. Cada posesión larga era celebrada con los tradicionales “olé” y cada intento checo de hacerse escuchar terminaba ahogado entre abucheos y gritos de “¡Corea, Corea!” que salían en distintos sectores del estadio. Los europeos eran clara minoría. El futbolista que mejor entendió el partido fue Kang-in Lee. El mediocampista del PSG apareció entre líneas una y otra vez para acelerar los ataques surcoreanos y generar las primeras oportunidades de la noche.Al minuto 12 encontró con un pase filtrado a Lee Jae-sung, quien dentro del área retrasó el balón para Son Heung-min. Dos minutos después, el propio Kang-in obligó a Matej Kovar a intervenir por primera vez.Fue el inicio de varios minutos de dominio surcoreano que tuvieron a Chequia corriendo detrás del balón, mientras el estadio acompañaba cada posesión con una mezcla de entusiasmo y simpatía hacia los asiáticos.El fenómeno del K-pop, los años de intercambio cultural y, para muchos mexicanos, el recuerdo imborrable de la victoria coreana sobre Alemania en Rusia 2018, así como las últimas noches con aficionados de ese país hasta en la lucha libre tapatía, parecían ser los orígenes del estrecho vínculo con el público jalisciense. Chequia, por su parte, nunca mostró desesperación. El equipo de Miroslav Koubek aceptó jugar sin la pelota y apostó a resistir.Patrik Schick avisó al minuto 15 con un disparo desviado y Pavel Sulc lo intentó al 32 con un remate que tampoco encontró dirección. Fueron destellos aislados en un partido que se jugó al ritmo que impuso Corea.Incluso cuando apareció la tradicional ola mexicana al minuto 18, los aficionados surcoreanos se sumaron al ritual como si llevaran años acostumbrados a ella.Son Heung-min estuvo cerca de traducir el dominio en ventaja antes del descanso. Primero con un disparo de media distancia que pasó por encima del travesaño y después, al 39, con un zurdazo que se marchó a un costado del poste derecho.Corea salió al segundo tiempo convencida de que el gol era cuestión de tiempo. Al 49 estuvo cerca de encontrarlo en un contragolpe que obligó a Kovar a intervenir dos veces, primero ante Hwang In-beom y después frente a Lee Jae-sung. Siete minutos más tarde, Kang-in Lee volvió a encontrar a Son entre dos defensores, pero el capitán no superó al arquero checo. Cada llegada elevaba el ruido de los aficionados coreanos, que por momentos lograban hacerse escuchar en todo el estadio.Cuando Corea parecía tener el partido bajo control, un saque de banda de Vladimir Coufal terminó con Ladislav Krejci elevándose entre dos defensores para conectar de cabeza y marcar el 0-1 al minuto 59.Era exactamente el partido que había imaginado Miroslav Koubek: ceder la iniciativa, resistir durante largos tramos y aprovechar un descuido para anotar. La ventaja duró poco.Al 67, Kang-in Lee volvió a ser decisivo. El mediocampista filtró un balón para Hwang In-beom, quien controló dentro del área, recortó y definió con un toque bombeado por encima de Kovar para devolver la igualdad al marcador. 1-1. Los gritos de “¡Corea, Corea!” volvieron a imponerse mientras Hong Myung-bo movía sus piezas. Poco después retiró a Son Heung-min, su máxima figura, para dar ingreso a Oh Hyeon-gyu.Chequia todavía volvió a amenazar a balón parado. Tomas Soucek llegó a marcar de cabeza tras un tiro libre, pero el tanto fue invalidado por fuera de lugar.La advertencia fue suficiente. Al minuto 80, Hwang In-beom apareció por la banda derecha y envió un servicio que Oh Hyeon-gyu empujó barriéndose dentro del área para completar la remontada.El Estadio Guadalajara explotó. Chequia todavía tuvo una oportunidad para rescatar el empate cuando Adam Hlozek encontró espacio dentro del área al minuto 82, pero Kim Seung-gyu respondió con una atajada que preservó la ventaja.Frente a 44 mil 985 espectadores, Corea logró el resultado que había perseguido durante casi toda la noche. No fue una victoria brillante ni cómoda, pero sí una justa por el dominio que tuvieron en gran parte del encuentro.