El cantautor catalán Joan Manuel Serrat convirtió parte de su intervención al recibir el Premio Sénior de Público en un alegato contra el edadismo. El artista fue muy crítico con una sociedad que hace de menos a las personas mayores y se preguntó: "¿Por qué resultamos tan incómodos los viejos?". PublicidadEl autor de canciones que ya son historia de la mejor música española de todos los tiempos recordó que "vivir más años no significa vivir mejor, pero no quiere decir que hay necesidad de malvivir, se puede vivir bien siendo viejo, adaptándose al chasis, al envase". Sin embargo, insistió en que "si desde fuera te cascan, si te hacen sentirte incómodo, todo es más difícil e injusto".En un bellísimo alegato por las personas mayores, afirmó con rotundidad que "hay que tener cuajo para que esta sociedad diga que son los viejos los que tienen falta de capacidad".Vivir bien siendo viejoSerrat reconoce, eso sí, que es evidente la huella que deja el paso del tiempo, "podemos ser más feos, perder cualidades estéticas, te arrugas, no tienes garbo, necesitas determinados alimentos, prótesis, gafas, pero se puede estar bien adaptándose al chasis, al envase". El trato infantil que una parte de la sociedad da a los mayores también estuvo muy presente en el discurso del cantautor, que lamentó que se infantilice a los sénior. Como prueba de ello explicó que "si desde fuera te cascan es más difícil vivir bien, y más cuando te hablan con frases como te duelen los piececitos, me das la manita, todas estas ridiculeces te hacen sentir incómodo". Y así calificó como increíble el "maltrato que la sociedad da a la vejez" para hacer hincapié en que "esto no es manera de tratar a un ser humano, diciendo gilipolleces"PublicidadSerrat lamentó que se infantilice a los mayoresEl artista pidió a las más de 500 personas que asistieron a la entrega de los Premios Público, además de las que siguieron la gala por streaming, que "piensen que la gente mayor tiene un gran bagaje personal, un conjunto de recuerdos y experiencias que hay que preservar para toda la comunidad".Así, insistió en que la gente mayor guarda la sabiduría del dolor, del amor y también de la lucha. Por ello, Serrat pidió que "tengamos en cuenta sus decisiones, no nos hagan invisibles, escuchen y respeten nuestra preferencias y empaticen con nuestros problemas y dificultades, que son muchas, pero no nos ignoren porque sería lo mismo que quemar los libros y perder la memoria".Las palabras de uno de los artistas más universales fueron interrumpidas en numerosas ocasiones por un público entregado en la gala que se celebró en el Palacio de la Prensa de Madrid.