No sorprende la protesta en sí misma, dada la imposibilidad estatal de representar a todo el pueblo, sino que la circunstancia, y el hartazgo de los actores, reunió de cara a un mismo evento a demandantes de sectores y procedencia diversa.Articulista invitad@11 Jun, 2026 19:51Por Carlos Illades*La pretensión de representar al pueblo como una totalidad unitaria y, por tanto, resolver el conflicto, o administrarlo, más pronto que tarde se topa con la realidad de una sociedad desigual, injusta, heterogénea, conflictiva y eventualmente violenta inasimilable al marco diseñado por el poder estatal. Cuando las fuerzas centrifugas escapan a este encasillamiento se las demoniza, sea tildándolas de reaccionarias o de “hacer el juego al enemigo”, frase contundente y dispuesta invariablemente útil para descalificar a la disidencia dentro del campo popular, resabio estalinista arraigado en el ADN de algunas izquierdas.Andrés Manuel López Obrador denostó a las feministas que lo desbordaron cada 8 de marzo, recibió en Palacio al magisterio disidente una docena de ocasiones para negociar la contrarreforma educativa y ni eso bastó para aplacarlo, prometió a los padres de Ayotzinapa encontrar a sus hijos sin estar dispuesto a escudriñar hasta el fondo para encontrar a quienes dieron la orden de desaparecerlos, no atendió a las Madres buscadoras porque nunca aceptó la existencia de una crisis mayúscula de los derechos humanos en el país. Como petardo esas deudas pendientes estallaron a su sucesora, una parte del fardo que arrastrará el resto del sexenio. Asediada por el pueblo insumiso la presidenta observó la inauguración del Mundial cobijada por sus fieles en Deportivo Hermanos Galeana.No sorprende la protesta en sí misma, dada la imposibilidad estatal de representar a todo el pueblo, sino que la circunstancia, y el hartazgo de los actores, reunió de cara a un mismo evento a demandantes de sectores y procedencia diversa. Salvo el vínculo de los estudiantes de Ayotzinapa con los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación del Estado de Guerrero (CETEG), la interconexión de los otros contingentes no es obvia. La vitrina la ofreció el Mundial y todos ellos, comenzando por los maestros, marcharon a ocuparla, colocando ese objetivo sobre cualquier concesión de un gobierno desesperado por la exhibición de las fracturas sociales a la mirada global.Los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que año con año descolocan al gobierno y obtienen concesiones y prebendas antes de marcharse de la Ciudad de México, esta vez modificaron el calendario de la protesta y estiraron la liga hasta la justa mundialista convirtiéndose en el pulmón de la movilización, como ocurrió en Oaxaca con la Sección 22 hasta constituir la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), núcleo articulador del plantón 2006. La demanda incumplible de regresar el sistema de pensiones al previo a 1997, irresponsable promesa de López Obrador que quebraría las finanzas públicas, es el as bajo la manga de cada ciclo de protestas del magisterio y gasolina infinita para las futuras movilizaciones. La Noche de Iguala es tan oscura o más que antes y cada vez se pierden más cabos de su esclarecimiento, impidiendo a los padres el necesario duelo. A las Madres buscadoras deberían escucharlas, pero lo único que vimos fue la valla metálica que las separaba de la policía antimotines capitalina que les cerró el paso. Para ellas no hay mesa de diálogo porque no tienen nada que ofrecerles. La convergencia de estos tres movimientos es un elemento para considerar en el entramado social conformado en torno de la llamada Cuarta Transformación, acaso otro engrane desprendido de una maquinaria política hasta hace poco imbatible.*Profesor distinguido de la UAM y miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia.
El otro Mundial | Texto por Carlos Illades
No sorprende la protesta en sí misma, dada la imposibilidad estatal de representar a todo el pueblo, sino que la circunstancia, y el hartazgo de los actores, reunió de cara a un mismo evento a demandantes de sectores y procedencia diversa.
Maestros CNTE, madres buscadoras y familiares de Ayotzinapa convergen en protesta durante la inauguración del Mundial. La convergencia evidencia el fracaso estatal en satisfacer demandas de pensiones, justicia y derechos humanos, consolidando una disidencia social amplificada por el evento global.













