Durante más de dos décadas, el Zoológico de Quito llevó ese nombre en Guayllabamba. Pero ahora inicia una nueva etapa bajo una identidad distinta: Wiwa. Y detrás de ese cambio no hay únicamente una renovación de imagen, sino la historia de tres osas andinas rescatadas del maltrato animal. Sisa, Chukirawa y Puya terminaron convirtiéndose en el corazón de la transformación.Las tres llegaron tras vivir episodios de violencia, cautiverio y contacto humano que las alejaron definitivamente de la vida silvestre. Sus historias impulsaron la creación de un nuevo refugio especializado para osos andinos y, al mismo tiempo, abrieron una reflexión sobre el papel que cumplen hoy los zoológicos en Ecuador.La Fundación Zoológica del Ecuador decidió entonces dar un paso simbólico: dejar atrás el histórico nombre de Zoológico de Quito y adoptar el de Wiwa, una identidad que busca representar vida, conservación y protección animal.PublicidadUna nueva visión para la conservación animalEl nuevo espacio en Guayllabamba ya no quiere ser visto únicamente como un sitio de exhibición. La apuesta apunta hacia el rescate de fauna silvestre y la educación ambiental, en momentos en que el debate sobre el bienestar animal toma cada vez más fuerza.“Queremos hacer énfasis en que la conservación se hace fuera del parque y es allá donde movilizamos a nuestros expertos. Insertamos una dimensión adicional que lo venimos trabajando durante los últimos años, sobre cómo existimos y coexistimos en medio de la biodiversidad", empezó Martín Bustamante, director de Wiwa.Parte de esta transformación ya empezó en el 2021, cuando el antes Zoo de Quito sembró los famosos uillis uillis o renacuajos de rana marsupial en pozos y charcos restablecidos dentro de parques y plazas de la ciudad.PublicidadPublicidad“Los llevamos a pozas y charcos restituidos, empezamos con el parque Bicentenario, pero hemos tenido otras agradables experiencias en el parque de Las Cuadras, en Bellavista. Los sembramos hace cuatro o cinco años y ya nos han dado resultados, debido a que esos uillis uillis ya son adultos y generaron otros uillis uillis”, comentó Bustamante.Sisa, la osa pionera de la evolución institucionalY en medio de esa transición aparecen ellas: Sisa, Chukirawa y Puya. Tres osas que alguna vez fueron víctimas del maltrato y que hoy, sin saberlo, terminaron cambiando la historia de uno de los espacios de fauna más emblemáticos del país.PublicidadSisa, la osa rescatada en Angamarca, provincia de Cotopaxi, dentro de una casa abandonada y con signos de violencia física, fue la pionera de la idea. El motivo principal que puso a pensar a las autoridades del zoológico en una evolución.“A Sisa la encontraron con un collar en el cuello y la unidad de policía ambiental la rescató. Nos reunimos en una mesa técnica y tomamos las riendas del cuidado de Sisa, previo a definir un plan de cómo sería el cuidado y la rehabilitación de esta osezna“, señaló.El 12 de agosto de 2024 la osezna fue rescatada. Desde entonces, en Wiwa, han dedicado tiempo para verla crecer y reinsertarse en su nuevo hábitat que está construido en un área de 3.400 metros cuadrados en una de las quebradas naturales del zoológico.El hábitat especializado de las osas andinasEl diseño cuenta con vegetación nativa, una poza de agua para baños, estructuras para escalar y trepar, plataformas elevadas de descanso, áreas cubiertas para protección climática y sectores diseñados para estimular las conductas naturales de búsqueda de alimento, exploración y desplazamiento.PublicidadSisa está acompañada por Chukirawa y Puya, dos osas andinas más que fueron liberadas del tráfico ilegal y el maltrato animal. Son las tres quienes impulsaron a las autoridades del predio a dar un salto de calidad y pensar en un zoológico que aporte con la investigación, rescate, conservación y reinserción de la vida silvestre de Ecuador.“Nos atravesó la mirada de esta osezna y nos empezó a impulsar para dar ese paso que ya teníamos pensado hace algunos años atrás. Nosotros somos testigos de cómo una gran cantidad de animales llegan acá por la imprudencia de algunos, esto nos permitió saber que ya no estábamos trabajando en comunidad, en biodiversidad y naturaleza y nos lleva a plantearnos esta evolución institucional", indicó Gabriela Arévalo, directora de educación para la conservación.1.300 especies de animales reposan en los hábitats y espacios de Wiwa, muchos de ellos no se quedan, pues el objetivo del zoológico será potenciar la reinsertación de dicha vida silvestre en los bosques, páramos y comunidades naturales.Los cuatro ejes fundamentales de WiwaDe tal modo, Wiwa, parque de refugio de animales silvestres, caminará entre cuatro ejes fundamentales. El primero será la tecnología y potenciación de estudios y veterinaria animal.El segundo tendrá que ver con la enseñanza que puedan dejar en niños, jóvenes y adultos, para pasar de la transmisión a generar una experiencia nueva con los animales. El tercero tendrá que ver con el paso de la protección hacia la conservación y coexistencia.“No solamente cuidamos los animales que ustedes ven acá o incluso los que no ven. Trabajamos en distintos puntos de nuestra geografía para conservar cóndores, tapires, osos y otros grandes carnívoros, ranas y la biodiversidad que constituye nuestro paraíso andino, tratando de generar valores entre la vida silvestre y la gente”, añadió Martin Bustamante, director de Wiwa.Expansión y protección de la biodiversidad andinaFinalmente, el zoológico ubicado en Guayllabamba buscará la expansión en proyectos fuera de la institución que permitan tener avances significativos en la clasificación de la fauna nativa en el país. (I)
Wiwa, el nuevo nombre del Zoológico de Quito, un cambio impulsado por la vida de de tres osas andinas
El Zoo de Quito en la parroquia de Guayllabamba se inauguró un 18 de agosto de 1997











