Estados Unidos aprieta el puño sobre Cuba. El Departamento de Estado dirigido por Marco Rubio ha publicado este jueves nuevas sanciones para mantener el aislamiento de la isla caribeña en busca de un cambio del régimen castrista. Las nuevas sanciones se dirigen contra la empresa estatal de energía cubana cuando el país está sufriendo una de las mayores crisis energéticas de su historia, con continuos apagones de la red eléctrica y falta de combustible por el cerco impuesto por el ejército estadounidense sobre la isla.“Como cualquier otro recurso en la isla, la energía ha sido instrumentalizada durante mucho tiempo por el gobierno comunista cubano como herramienta de represión y cleptocracia para su propio beneficio”, señala el Departamento de Estado a través de un comunicado. Washington bloquea los activos de la petrolera estatal cubana Unión Cuba-Petróleo (CUPET). Y advierte: “La Administración Trump continuará atacando la capacidad de Cuba para utilizar el comercio de energía como medio para impulsar su agenda corrupta y su aparato de seguridad represivo”. Durante las últimas semanas, las autoridades estadounidenses están elevando la ofensiva económica y diplomática contra el régimen que preside Miguel Díaz-Canel mientras la guerra contra Irán parece enquistarse después de cuatro meses de conflicto. El secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, viajó esta semana a la base militar de Guantánamo, situada en territorio cubano, para arengar a las tropas y advertirlas de que “estén listas ante cualquier contingencia”. Hegseth, un tipo controvertido por sus formas marciales y su verborrea militar, aseguró a los soldados que el futuro de Cuba se encuentra “en las manos del presidente Donald Trump” y del liderazgo en La Habana". El secretario de Estado, Marco Rubio, que tiene orígenes cubanos, también se ha pronunciado recientemente sobre la situación en la isla: “Hemos hablado con ellos y les hemos dicho lo que tienen que hacer para recuperar su economía”. Durante una intervención en el Senado, el equivalente al ministro de Exteriores de Estados Unidos aseguró: “Cuba ha patrocinado el terrorismo y apoyado a prácticamente todos los grupos terroristas violentos radicales de izquierdas en el hemisferio occidental, que han contado en algún momento con el apoyo de Cuba. El ELN, las FARC y los disidentes de las FARC han estado implicados allí”. Acusó a los militares y otras personas del régimen de controlar el país a través de la empresa estatal Gaesa. Cuba “no está controlada por el gobierno. Está controlada por un holding empresarial militar llamado GAESA, que prácticamente posee cualquier cosa. Son dueños del sector turístico, de la minería, de las gasolineras, de todo”.La Casa Blanca justifica el nuevo embargo a CUPET por la supuesta corrupción en los círculos de poder que controlan la isla. “Mientras el pueblo cubano ha sufrido escasez de combustible y apagones debido a décadas de falta de inversión en infraestructura crítica, los líderes comunistas de Cuba han desviado los recursos energéticos para enriquecerse: revendiendo innumerables barriles de energía escasa en el mercado secundario, acaparando suministros energéticos para sus fuerzas militares, de inteligencia y represivas, y racionando la energía como herramienta de control social”, señala. El último giro de guion de este acoso estadounidense a las autoridades de la isla ha sido la sanción aprobada por el departamento que dirige Rubio. “Mientras los cubanos de a pie esperan semanas para llenar el tanque de sus autos y sufren apagones constantes, la familia Castro viaja en un jet privado, el gobierno transporta manifestantes falsos en autobuses para maniobras publicitarias y el régimen prioriza mantener el suministro eléctrico en hoteles turísticos de lujo”. La semana pasada ya bloqueó las cuentas bancarias del presidente, Miguel Díaz-Canel, así como contra parte de su familia política. En una orden del Tesoro de Estados Unidos dictada el jueves pasado, Washington impuso sanciones a a Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro y a entidades como el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).Unos días antes, el Departamento de Justicia denunció oficialmente a Raúl Castro, de 94 años, y otros cinco militares por asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronave. Los cargos judiciales, presentados en Miami en el tribunal del distrito sur de Florida se remiten a sucesos de hace treinta años: el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate.