M+.- Una caja cerrada, botellas aparentemente nuevas, etiquetas de marcas reconocidas y una promesa que se repite una y otra vez en mensajes de Facebook: “todo va sellado y en caja”.Así se oferta el Tequila de la Muerte, y otras supuestas bebidas alcohólicas, que terminó por convertir una celebración de XV años en una tragedia en Salamanca. Por apenas 100 pesos la botella —menos de la mitad de su precio comercial— vendedores en redes sociales lo promocionan como un producto original, listo para entregar y con precios imposibles de encontrar en establecimientos formales.MILENIO realizó una revisión por diferentes cuentas y grupos de Facebook donde la venta de supuesto tequila por mayoreo y a precio de remate se realiza abiertamente. Ahí se encontraron publicaciones en las que se ofrecen botellas de supuesto tequila reposado y blanco a costos bajos, mientras los vendedores aseguran que sus productos no están adulterados.Uno de los proveedores, quien aseguró operar desde León, Guanajuato, ofreció una caja con 12 botellas por 2 mil 300 pesos y garantizó una entrega inmediata. Su principal argumento de confianza fue simple: “todo va sellado y en caja”.Otro vendedor, que se identificó como mayorista de tequila en Guadalajara, ofreció el mismo número de botellas por apenas mil 300 pesos más gastos de envío. Otros incluso mejoraban las promociones y regalaban una botella de tequila Plata Punta Diamante por la compra de una caja.En la lista de productos también aparecían marcas reconocidas y con mayor valor en el mercado como José Cuervo Especial Reposado, Tradicional Reposado y Don Julio Reposado, además de whisky y coñac, todos ofrecidos a precios que difícilmente coinciden con sus costos en puntos de venta establecidos.mp{0}La compra del tequila que terminó en tragediaMILENIO confirmó que el tequila de la muerte fue adquirido en León y el contacto inicial fue a través de redes sociales. De acuerdo con testimonios, Juan Antonio Cárdenas, padre de la quinceañera, fue quien habría realizado la negociación y compra del tequila. Él es una de las cinco víctimas que murieron.“Solamente él sabe —Juan Antonio— cómo lo trajo acá, cómo lo compró, porque la Fiscalía nos dijo que sacaron números de teléfono”, comentó la mamá de la víctima, quien pidió omitir su nombre.Lo que debió ser una fiesta de quince años que dejara recuerdos de alegría terminó en tragedia.Juan Antonio, tras una ausencia de ocho años, había regresado de Estados Unidos hacía tres semanas con su familia. Volvió para celebrar los XV años de su hija Jazmín Cárdenas Robles.“Acababa de regresar de Estados Unidos. Tenía como 22 días o como 15 días, pero apenas había regresado”, relató uno de sus familiares previo a que fuera trasladado al templo de Nuestra Señora de Guadalupe, en la comunidad de Valtierra, para ofrecerle una misa de cuerpo presente.