Actualizado Jueves,

junio

18:06El debate sobre la aplicaci�n de la Ley de Eutanasia en Espa�a se ha reavivado con fuerza tras el fallecimiento de Noelia Castillo, una joven de 24 a�os que recibi� la prestaci�n de ayuda a morir el pasado 26 de marzo en un centro sociosanitario de Sant Pere de Ribes, en Barcelona. Su padre, Ger�nimo Castillo, ha roto su silencio a trav�s de un v�deo difundido por Abogados Cristianos, donde denuncia las carencias del sistema y la falta de alternativas para pacientes con enfermedades mentales. Visiblemente afectado y reconociendo sentirse "impotente… lament�ndome", el padre de la joven ha cargado duramente contra la rapidez con la que se tramit� el desenlace final en comparaci�n con el tratamiento de su patolog�a. En su cruda declaraci�n, asegura que su hija "enga�� a todos los m�dicos" para lograr su objetivo y pide una revisi�n profunda de los protocolos actuales. "El trabajo de curar su enfermedad, s�, se ha hecho, pero se pod�an haber puesto m�s medios. En cambio, para la eutanasia, para quitarse el problema de encima, s� que han sido eficaces, s�per eficaces", lamenta Ger�nimo Castillo. Seg�n su testimonio, existe una falta de recursos para los j�venes que atraviesan crisis similares a la de Noelia, advirtiendo que "para mi punto de vista, y el de muchas personas, con Noelia se ha hecho una injusticia". El caso de Noelia Castillo no fue sencillo. Estuvo marcado por casi dos a�os de procedimientos, recursos y resoluciones judiciales, debido a la f�rrea oposici�n de su familia a que se llevara a cabo el procedimiento. Esta pugna legal termin� fracturando la relaci�n entre padre e hija. Seg�n explica Ger�nimo, la comunicaci�n se rompi� cuando ella percibi� sus intentos por bloquear el proceso: "Ya no quer�a que su padre fuera… cuando vio que yo quer�a frenar la eutanasia… ya me cerr� el grifo". A pesar del deterioro de la relaci�n y de que la petici�n de la joven fue avalada por los �rganos correspondientes, los familiares mantuvieron la fe en un cambio de rumbo hasta el �ltimo suspiro. "Hasta �ltima hora, ninguno de la familia perdimos la esperanza", confiesa el padre en la grabaci�n. El testimonio de Castillo es tambi�n una denuncia contra las instituciones que, a su juicio, abandonaron a su hija en su momento de mayor vulnerabilidad. "Toda esta gente no ha hecho nada por ella", critica con dureza, mientras lanza una advertencia para evitar que otros casos similares se repitan: "No quiero que haya otra Noelia". Abatido por el resultado de una batalla que recorri� diversas instancias judiciales, el padre reconoce el peso emocional de la p�rdida: "Me siento impotente, fracasado…". Sin embargo, cierra su intervenci�n reafirmando un compromiso inquebrantable con la memoria de la joven de 24 a�os: "Hasta que me muera estar� ocup�ndome de ella".Eutanasia