Costa de Marfil y Senegal jugarán por primera vez un Mundial sin sus aficionados, ya que no pudieron obtener visa para Estados Unidos, lamentaron representantes de las hinchadas de los dos países africanos.
La estricta política migratoria de Donald Trump dificulta la entrada a Estados Unidos desde ciertos países e incluso puede afectar al personal convocado para la competición, como un árbitro somalí que fue expulsado este fin de semana.
Te puede interesar: Un Mundial sin visas para Israel"Los aficionados han renunciado a viajar porque Estados Unidos no quiere ver a aficionados de ciertos países como Costa de Marfil en su territorio", dijo Julien Kouadio Adonis, presidente del Comité Nacional de Aficionados de los Elefantes (CNSE), que suele organizar los desplazamientos de los aficionados de Costa de Marfil.
"Estados Unidos fue claro con nosotros diciéndonos que no quería ver a nuestros aficionados", agregó el jefe de este organismo bajo tutela del Ministerio de Deportes.
Solo un puñado de funcionarios del CNSE recibió autorización para ir a Estados Unidos.











