El ministro de Economía, Luis Caputo, junto al presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, en el marco de las reuniones de primavera del FMI y el BMEl Banco Mundial recortó en 0,4 puntos porcentuales su previsión de crecimiento para la economía argentina este año y estimó una expansión de 3,6%, según surge del informe Perspectivas Económicas Mundiales presentado este jueves. El organismo también redujo en 0,3 puntos su proyección para 2027, cuando espera que el Producto Bruto Interno avance 3,7 por ciento.Las nuevas estimaciones se ubicaron por debajo de las publicadas en enero y formaron parte de una revisión más amplia que alcanzó a numerosas economías. El informe reflejó el impacto que tuvo el conflicto en Medio Oriente sobre la economía mundial, a través de mayores niveles de incertidumbre, precios de la energía más elevados y nuevas presiones inflacionarias.PUBLICIDADAun con el ajuste, las previsiones para la Argentina continuaron por encima de las estimaciones para la economía global y para América Latina y el Caribe. El organismo proyectó además que la actividad económica argentina crecerá 3,5% en 2028, el año posterior a las elecciones presidenciales previstas para 2027.El Banco Mundial señaló que el escenario internacional sufrió cambios relevantes durante los últimos meses. En ese marco, indicó que el conflicto en Medio Oriente provocó fuertes aumentos en los precios de la energía y generó nuevas presiones sobre la inflación. Según el informe, esa situación alimentó expectativas de políticas monetarias más restrictivas y afectó las perspectivas de crecimiento en distintas regiones.PUBLICIDADRespecto de la economía mundial, el organismo estimó una expansión de 2,5% para 2026. La cifra representó un recorte de 0,1 puntos porcentuales frente a la previsión anterior y marcó la tasa más baja desde la pandemia de Covid-19. El informe indicó además que las proyecciones de crecimiento para dos tercios de los países fueron revisadas a la baja desde enero.El organismo destacó además que las economías en desarrollo enfrentan una parte significativa de la desaceleración global. Para ese grupo de países proyectó un crecimiento de 3,6%, también afectado por el deterioro del contexto internacional y por condiciones financieras más exigentes.PUBLICIDADEn el capítulo dedicado a América Latina y el Caribe, el organismo describió un escenario condicionado por la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente. Según el informe, los mayores precios internacionales de la energía impulsaron la inflación en algunos países y dieron lugar a políticas monetarias más restrictivas. El reporte incluyó a la Argentina dentro del grupo de exportadores netos de energía y señaló que los mayores precios internacionales favorecerán los ingresos por exportaciones y los saldos externos de esos paísesEl Banco Mundial proyectó que la región crecerá 2,2% este año. Esa estimación implicó un recorte de 0,1 puntos porcentuales respecto de la previsión anterior. Para 2027 calculó una expansión de 2,5%, también 0,1 puntos por debajo de la estimación de enero, mientras que para 2028 previó un crecimiento de 2,6%.PUBLICIDADDe acuerdo con el informe, la desaceleración regional respondió a una demanda interna todavía débil y a un crecimiento mundial más moderado. El organismo sostuvo que la actividad económica podría fortalecerse gradualmente durante 2027 y 2028 a medida que avance la flexibilización monetaria y mejoren las condiciones internacionales.En relación con la Argentina, el Banco Mundial destacó que la inflación mostró una marcada desaceleración tras las medidas de estabilización adoptadas previamente. Sin embargo, aclaró que las condiciones monetarias continuaron siendo restrictivas.PUBLICIDADEl informe también señaló que el crecimiento económico argentino se moderó durante los primeros meses de 2026 debido justamente a esas condiciones financieras. En el apartado dedicado a América Latina, el organismo indicó que la expansión económica se consolidó a comienzos del año en varias economías sudamericanas, impulsada en parte por un efecto de arrastre proveniente de finales de 2025, aunque en el caso argentino el ritmo de actividad perdió impulso por la persistencia de una política monetaria restrictiva.Pese a ese contexto, el Banco Mundial mantuvo una visión relativamente favorable para la economía argentina en comparación con otros países de la región. El informe sostuvo que el crecimiento permanecerá relativamente sólido y estable durante el período 2026-2028.PUBLICIDADSegún el organismo, uno de los factores que sostendrán la actividad será el desempeño de las exportaciones. El reporte incluyó a la Argentina dentro del grupo de exportadores netos de energía y señaló que los mayores precios internacionales favorecerán los ingresos por exportaciones y los saldos externos de esos países.“Entre los exportadores netos de energía, los precios más elevados de la energía respaldarán los ingresos por exportaciones y los saldos externos”, indicó el Banco Mundial. En ese contexto, agregó que para la Argentina se espera un crecimiento relativamente sólido, impulsado por las exportaciones, aunque condicionado por políticas monetarias y fiscales internas restrictivas.PUBLICIDADEl FMI también había ajustado a la baja las estimaciones de crecimiento para la Argentina, en abril pasado
El Banco Mundial recortó las proyecciones de crecimiento para la Argentina y prevé una expansión de 3,6% este año
El organismo ajustó sus estimaciones respecto de enero en un contexto marcado por mayores tensiones internacionales, precios energéticos más elevados y una desaceleración de la actividad a nivel global













