El balón empieza a rodar en Estados Unidos, México y Canadá con el Mundial 2026. A lo largo de 39 días, un total de 48 selecciones buscan conseguir la Copa del Mundo que les acredite como el mejor equipo del planeta. El Estadio Azteca de Ciudad de México abre sus puertas para diputar el partido inaugural entre México y Sudáfrica. Es el encuentro que da el pistoletazo de salid a la fase de grupos. Este año llega cargado de novedades: un torneo disputado en 16 ciudades sede, 12 grupos formados por cuatro equipos cada uno, la inclusión de los dieciseisavos de final, cambios en el reglamento para mejorar este deporte y terminar con las famosas pérdidas de tiempo, etc. Estos son solo algunos de los cambios que han llegado en esta edición del Mundial. Aunque una de las modificaciones más visibles en cuanto a la dinámica de los partidos son las conocidas como 'cooling breaks'. Qué son las cooling breaksCon las grandes competiciones internacionales, especialmente esas que se celebran en condiciones de calor extremo, la FIFA incorporó una serie de medidas específicas para proteger la salud de los futbolistas. Estas decisiones buscan adaptar el juego a contextos exigentes sin comprometer el rendimiento ni la seguridad de los profesionales. Es aquí donde entran en juego las cooling breaks o pausas de hidratación. Esta medida se aplicará durante todo el torneo. De hecho, la FIFA confirmó la introducción de dos pausas obligatorias a lo largo de los 90 minutos reglamentarios, una en cada mitad del encuentro, con una duración de unos tres minutos cada una. Estas interrupciones tendrán como finalidad principal la hidratación de los jugadores. Gracias a ello, podrán regular su temperatura corporal y facilitar la atención médica básica cuando sea necesario. Durante estos minutos los futbolistas pueden recuperar líquidos y reducir el impacto del calor bebiendo agua o consumiendo bebidas isotónicas. Lo cierto es que estas interrupciones ya se han visto en otras competiciones internacionales. Por ejemplo, en la pasada Eurocopa o en el anterior Mundial de Qatar, aunque se aplicaba en situaciones concretas, es decir, cuando las condiciones de calor o humedad eran extremas. Con el paso del tiempo, su uso se ha ido extendiendo a más torneos: la Copa América, el Mundial de Clubes o la MLS, en la que es una herramienta habitual para cuidar la salud de los jugadores.