Este 11 de junio, cuando el Estadio Ciudad de México, antes Estadio Azteca, abra por tercera vez en la historia una Copa del Mundo, la FIFA rendirá homenaje a Diego Armando Maradona y a Pelé, cuyo nombre completo era Edson Arantes do Nascimento.

El mismo escenario donde Maradona levantó la Copa del Mundo el 29 de junio de 1986 volverá a evocar su figura, esta vez como parte de los recuerdos históricos del futbol mundial.

Pelé, por su parte, ya había convertido al Estadio Azteca en uno de los escenarios más emblemáticos de la historia de los mundiales en 1970, cuando conquistó su tercer y último título mundial. En la final del 21 de junio de ese año, Brasil derrotó 4-1 a Italia en el Coloso de Santa Úrsula con una de las selecciones más destacadas de la historia del futbol.

Años después, Pelé reflexionaría sobre la enorme presión que cargaba: “Teníamos un equipo fantástico y todos esperaban que ganáramos, lo que me provocaba temblores. Estaba muy nervioso y bajo mucha presión… Sentíamos que simplemente teníamos que ganar el título”.

Aquella tarde, Pelé conquistó su tercer título mundial en el mismo escenario donde, 16 años después, Diego Armando Maradona levantaría la Copa del Mundo con Argentina.