Estados Unidos lanzó en la noche del miércoles una nueva oleada de ataques contra Irán y dejó al borde de la ruptura la frágil tregua —constantemente violada— que ambas partes dan por vigente desde abril. El Comando Central estadounidense, CENTCOM, informó de “ataques adicionales de autodefensa” contra “múltiples objetivos en Irán”. La operación, según el mando militar, se dirigió contra capacidades militares iraníes que suponían una amenaza para fuerzas estadounidenses y para buques comerciales en aguas internacionales. Horas después, el presidente de EEUU, Donald Trump, publicó en Truth Social un mensaje en el que anunció que Estados Unidos golpeará a Irán “muy duro” de nuevo esta noche y afirmó que, “en un futuro no muy lejano”, Washington tomará la isla de Kharg, el principal centro de exportación de crudo de Irán.
"Estados Unidos golpeará a Irán (¡cuya Marina, Fuerza Aérea, radar, defensa antiaérea y todas las demás formas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han DESAPARECIDO!), MUY DURO ESTA NOCHE. En algún momento de un futuro no demasiado lejano, tomaremos la isla de Kharg y otros puntos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, de manera muy similar a como hemos hecho con Venezuela, lo cual está funcionando brillantemente tanto para Venezuela como para los Estados Unidos de América. ¡Gracias por su atención a este asunto!", publicó el mandatario. Antes de la publicación del presidente, el Ministerio de Exteriores iraní había acusando a Washington de violar la Carta de Naciones Unidas y afirmó que los ataques estadounidenses habían dejado "sin efecto en la práctica” el alto el fuego del 8 de abril. La sucesión de ataques, amenazas y declaraciones suponen la mayor escalada del conflicto desde la entrada en vigor del alto el fuego del 8 de abril, una tregua que Washington y Teherán han seguido invocando incluso mientras se acusaban mutuamente de incumplirla en numerosas ocasiones. Trump había advertido este miércoles que atacaría a Irán "con dureza" si Teherán sigue retrasando la firma de un supuesto pacto de paz que, según él, se encuentra prácticamente cerrado. "Llevo varios meses trabajando en esto y deberían firmar el acuerdo. Es un buen acuerdo. De hecho, no les da derecho a tener armas nucleares; al contrario, les prohíbe totalmente tenerlas", aseguró. "El objetivo es muy simple: Irán no puede tener un arma nuclear, y no la tendrá", algo que, según sostiene el mandatario estadounidense, Teherán ya ha aceptado. Pese a sus declaraciones, Teherán nunca ha confirmado que exista un pacto listo para firmarse. Trump también ha afirmado en casi 40 ocasiones que el acuerdo estaba a la vuelta de la esquina, sin que se atisbe resultado alguno. La mayoría de los expertos considera que las negociaciones siguen bloqueadas y las posiciones de Washington y Teherán continúan alejadas. El Ejército estadounidense golpeó en la noche del miércoles "capacidades de vigilancia militar, sistemas de comunicación y emplazamientos de defensa aérea iraníes en todo el territorio", según un comunicado publicado de CENTCOM en la red social X, en el que también ha explicado que se han disparado "municiones de precisión" contra objetivos que representaban "una amenaza para las fuerzas estadounidenses y los buques mercantes internacionales que transitaban por aguas internacionales". Al menos dos civiles han resultado heridos por la metralla de una de las explosiones provocadas por "misiles enemigos" en la región de Kurgan, en la provincia de Minab al sur del país, ha informado la agencia de noticias iraní Merh. Otros medios locales han informado de que se han escuchado explosiones también en la isla de Qeshm, y en las localidades Hengam y Bandar Abbas. La respuesta militar iraní llegó antes del amanecer. La Guardia Revolucionaria anunció ataques contra bases estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania. Según su versión, lanzó dos oleadas de drones contra 18 objetivos vinculados a esas instalaciones, con el propósito de destruir antenas de comunicaciones y radares del sistema de defensa Patriot de la Quinta Flota. Además, el Ejército iraní ha anunciado el cierre "por completo" del estrecho de Ormuz a todo tipo de embarcaciones y ha advertido de que disparará contra cualquier buque que intente cruzarlo. Tras esta amenaza, la Guardia Revolucionaria ha publicado un mensaje en el que asegura haber disparado contra dos barcos que intentaron atravesarlo. Sin embargo, Washington ha negado que esta arteria estratégica para el comercio mundial esté cerrada. "Esta noche, los buques comerciales continúan transitando hacia el interior y el exterior del estrecho de Ormuz", ha asegurado el CENTCOM en un breve comunicado. Trump, de hecho, había reivindicado este miércoles un operativo "secreto" que, según él, permitió desbloquear el tránsito de unos 100 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde el pasado 2 de marzo. El mandatario aseguró que en mayo ordenó a las Fuerzas Armadas estadounidenses escoltar discretamente petroleros y otros buques comerciales para garantizar su paso por la zona y afirmó que más de 200 embarcaciones han atravesado el estrecho con seguridad gracias a esa misión. Este esfuerzo, que ha sido un éxito rotundo, es posible porque los Estados Unidos de América controlan el estrecho de Ormuz", escribió en Truth Social. Escalada fulgurante La escalada militar de esta semana comenzó con el derribo de un helicópero Apache estadounidense cerca del estrecho de Ormuz. Como respuesta, el Ejército estadounidense bombardeó posiciones iraníes este martes. Irán no confirmó ni desmintió su implicación en ese incidente, aunque la Guardia Revolucionaria calificó los bombardeos estadounidenses de operaciones realizadas "bajo premisas falsas". La televisión estatal iraní aseguró entonces que los ataques estadounidenses habían alcanzado instalaciones de suministro de agua en el distrito de Bamani, en el condado de Sirik, provocando cortes para miles de personas. Imágenes difundidas por el medio mostraron daños en la zona, aunque no fue posible verificar de forma independiente que el objetivo alcanzado fuera efectivamente una infraestructura hídrica. Estos depósitos, según la fuente, incluían un tanque de 500 metros cúbicos y otro de 2.000 que desempeñaban un papel clave en el suministro de agua potable. La televisión estatal IRIB detalló también en X que dos plantas de desalinización y el depósito de agua de Sirik fueron alcanzados en el ataque. Como represalia, Teherán afirmó haber lanzado drones contra objetivos navales estadounidenses en Baréin y misiles dirigidos a instalaciones militares de Estados Unidos en Jordania. Según las autoridades de esos países, los proyectiles fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos. Además, el pasado fin de semana, Irán e Israel volvieron a intercambiar ataques después de que Teherán respondiera al avance de las tropas israelíes en el Líbano y a los bombardeos sobre Beirut y el suburbio de Dahiye, un escenario que las autoridades iraníes habían señalado en repetidas ocasiones como una línea roja. Desde Teherán insistieron en que la posibilidad de rebajar la tensión depende, en gran medida, de que Israel detenga sus operaciones militares, algo que por el momento tampoco está ocurriendo ni parece que se vaya a materializar. Estados Unidos lanzó en la noche del miércoles una nueva oleada de ataques contra Irán y dejó al borde de la ruptura la frágil tregua —constantemente violada— que ambas partes dan por vigente desde abril. El Comando Central estadounidense, CENTCOM, informó de “ataques adicionales de autodefensa” contra “múltiples objetivos en Irán”. La operación, según el mando militar, se dirigió contra capacidades militares iraníes que suponían una amenaza para fuerzas estadounidenses y para buques comerciales en aguas internacionales.










