La tendencia de los últimos meses para la economía real dejó de dibujar una "pipa" ascendente de recuperación, una línea en declive o una estabilidad con aroma a estancamiento. Ahora se parece más bien a un "serrucho", con altas y bajas que cambian de un mes a otro y evitan un despegue claro de la actividad. Es un fenómeno que anticipan los economistas y consultoras que miden la marcha de la economía y que los datos oficiales, en la mayoría de los casos, luego confirma. Como muestra, el índice más actualizado de actividad que mide el Indec (el EMAE), intercala mejoras y retrocesos en comparación con el mes anterior desde octubre del año pasado.Marzo, el último dato publicado, marcó una fuerte expansión de 3,5% en un mes, que había sido precedida de una caída pronunciada de 2,5% y otro 0,2% en enero, y que a su vez tuvieron lugar tras una escalada de 1,9% en diciembre. Sin una trayectoria definida, un indicador que también mide el organismo que se denomina "tendencia-ciclo" y que busca un muestreo más "estable", da cuenta de una mejora de 0,4% en los primeros tres meses del año. La industria y la construcción, dos de los principales rubros de la economía, experimentaron algo similar. La actividad fabril mejoró 2,4% mensual en enero, cayó 3% en febrero, volvió a mejorar 3,7% en marzo y retomó la senda de contracción en abril, con 2,7%. Cuatro meses con cambio de signo en el ritmo de producción. La construcción también enhebró subas y bajas desde noviembre pasado. Caídas en noviembre, enero, febrero y abril; y avances en diciembre y marzo.Contrastan con otros tres sectores que funcionan a todo motor como el agro, la minería y la producción de hidrocarburos. El agro creció 18% en el último año, mientras que minas y canteras (que incluye a los otros dos rubros "ganadores") lo hizo en 16,3%, según el último dato del Indec, que corresponde a marzo. Ese último informe de actividad económica del Indec mostró que en promedio la economía trepó 3,5% mensual. Pero ya en abril la realidad habría sido distinta y anticiparían una caída. Y lo que abonaría aún más la teoría del "serrucho", algún indicio de mayo hace pensar a los economistas que volvería a exhibir una recuperación. Desde Equilibra señalaron que los indicadores sectoriales de abril muestran que "el nivel de actividad habría vuelto a tropezar". Según sus estimaciones, la economía registró una caída mensual de 1,5% sin estacionalidad, en línea con el deterioro observado en industria y construcción.Para Lorenzo Sigaut Gravina, economista de la consultora, el patrón de comportamiento es evidente. "La dinámica de sube y baja en el mes a mes, sobre todo en construcción e industria, se observa claro. Cuando ves los sectoriales de abril se ve caída, pero los primeros indicios de mayo en construcción, los despachos volvieron a crecer y el Índice Construya también. Es difícil extraer una tendencia clara", sostuvo."Esta tendencia de estancamiento persiste si te alejás un poco", afirmó. Según explicó, parte de la volatilidad reciente también responde a factores climáticos que afectaron al sector agropecuario. "Si bien crece fuerte el agro, en abril había tenido un retraso la cosecha de soja por mucha lluvia y humedad en los campos. En mayo, al contrario, estás por encima del promedio en la cosecha. Y a la soja se va a sumar el maíz. Esta parte del 'serrucho' es por cuestiones climáticas", indicó.La lectura coincide con la de Analytica. Desde la consultora remarcaron que los datos de industria y construcción "confirman que abril fue un mes negativo para la actividad", en línea con su índice adelantado, que había anticipado una caída mensual de 0,8%.Más allá de los movimientos puntuales de cada mes, la consultora observa una economía que perdió impulso. Según su diagnóstico, la actividad permanece prácticamente estancada desde mediados del año pasado porque se agotaron los factores que habían impulsado la recuperación entre la segunda mitad de 2024 y la primera de 2025. Son dos principales: una recuperación del salario y más crédito.Analytica también advirtió que el encarecimiento de la energía introdujo un factor adicional de volatilidad. Según el informe, la imposibilidad de trasladar plenamente esos mayores costos a precios finales, en un contexto de demanda débil, genera una mayor inestabilidad en la producción de distintos sectores.En la misma línea, la consultora Qualy describió un escenario de "persistente debilidad" de la actividad económica, caracterizado por una fuerte heterogeneidad sectorial y por la ausencia de motores sólidos de recuperación. El informe sostiene que la industria manufacturera mantiene un sesgo contractivo debido al deterioro del consumo interno y a la pérdida de dinamismo exportador en algunos sectores, como el automotriz.Según Qualy, tanto la construcción como el comercio minorista muestran algunas mejoras mensuales durante mayo, aunque todavía insuficientes para revertir las fuertes caídas observadas en la comparación interanual.
Economía en modo "serrucho": por qué la actividad muestra subas y bajas de un mes a otro y no consigue despegar
La industria y la construcción no consolidan la recuperación.Los sectores que crecen generan dólares, pero poco empleo.












