Ha pillado por sorpresa, pero, tal vez, sea porque as� se quer�a que fuera. �ngels Barcel� ya no est� en la Cadena Ser. Hoy ha sido su �ltimo d�a. Ha elegido no alargar despedidas, soltar el lastre de tener que decir adi�s y marcharse con elegancia, pero con una sinceridad abrumadora. Eran los �ltimos minutos de Hoy por Hoy cuando la periodista y locutora soltaba un "ahora soy yo la que voy a hablar".Pues ya est�. Fin de la cita. Fin de una era. �ngels Barcel� se baja del despertador de Espa�a. Lo ha hecho hoy, sin grandes alharacas previas, fiel a ese estilo suyo tan de "aqu� mando yo", pero con el coraz�n en la mano y la voz rozando el quiebro. Siete a�os despu�s de heredar las ma�anas de la Cadena Ser, la jefa del transatl�ntico radiof�nico se ha despedido. Que "la p�gina de la izquierda" ya est� escrita y que ahora le toca a la Ser "completar la de la derecha".Medios"Son los �ltimos minutos del programa y ahora soy yo la que voy a hablar. Es el �ltimo Hoy por Hoy que hago. Se acab�. Alegraos un poco por m�", ha soltado a traici�n ante un micr�fono que hoy pesaba m�s que nunca."He acordado con la casa y con su complicidad", ha seguido haciendo hincapie en su tono, "que lo dejo aqu� porque la casa tiene que trabajar en lo que viene". Pasa p�gina, porque, y ha sido tan clara como pod�a serlo, "yo ya soy la p�gina de la izquierda y ahora toca completar la p�gina de la derecha".Se va en la cima, blindada por el �ltimo EGM y con el orgullo de quien deja el pabell�n donde quer�a. Y as� ha querido visibilzarlo en su despedida: "Lo dejamos en lo mejor de la audiencia, que vengan a perseguirnos con los datos hist�ricos".Detr�s de la fachada de la periodista implacable, de los editoriales a las ocho, hoy ha emergido la �ngels Barcel� m�s humana. La que sabe que levantar un programa de m�s de seis horas diarias no es cosa de una m�stica de las ondas, sino de un grupo de currantes que entran a trabajar cuando las calles todav�a no est�n puestas.Ha aguantado las l�grimas -Jos� Luis Sastre, su contramaestre, no- cuando se ha dirigido a su equipo. A ese equipo, al que le hace falta "quererse mucho para llegar tan pronto y de buen humor... Eso solo se consigue si se respeta". En la radio se puede fingir casi todo, pero la complicidad con el que te pone el caf� a las cuatro de la ma�ana o el que te cuadra los mandos en el control, eso no se finge.Para los oyentes, el mensaje ha sido de agradecimiento puro. Esos fieles que la han acompa�ado entre atascos y desayunos han sido su gasolina: "Ellos nos han dado la fuerza para levantarnos cada ma�ana, porque hemos tenido un compromiso con ustedes, el compromiso de contarles de verdad, de ser rigurosos, pero tambi�n de hacerles re�r, sonre�r y ser sus c�mplices al otro lado del transistor. Termina una etapa y empieza otra".Barcel� cierra la despedida de no m�s de cinco minutos con una declaraci�n de intenciones que es pura filosof�a de vida mediterr�nea: "De momento es poner los pies en remojo y beber mucha pomada". Habr� duelo, claro. Lo ha admitido ella misma con una met�fora sobre las rupturas amorosas: la radio es el gran amor de su vida y de eso uno no se desenamora por mucho que apague el micr�fono. Los oyentes tambi�n pasaremos el luto de la rutina rota. "Cuando uno se recupera de una ruptura se pasa un tiempo de duelo, pero despu�s la gente se recupera. Yo no me voy a desenamorar de la radio".Fue el 22 de mayo pasado cuando la noticia de la salida de �ngels Barcel� romp�a la tarde de un viernes. Su "renuncia", palabra que utiliz� la Cadena Ser en su nota de prensa anunciando la marcha de la periodista, fue una demolici�n controlada que termin� estallando en Gran V�a, 32, aunque sin demasiada sorpresa, pues de puertas hacia dentro casi todos sab�an que esto no iba a acabar bien.El ambiente ven�a caldeado desde hac�a meses. La fachada del liderazgo del Hoy por Hoy en el EGM (aunque con importante p�rdida de oyentes en el �ltimo Estudio General de Medios) tapaba a duras penas una realidad mucho m�s inc�moda: un pulso soterrado entre Barcel� y la planta noble de Prisa Media. Una guerra de guerrillas donde se med�a cada palabra, cada invitado de la tertulia y, sobre todo, cada silencio.Hoy, �ngels Barcel� ha querido irse sin abrir heridas; tampoco lo ha querido la Cadena ser que ha esperado hasta que la periodista se despidiera para anunciar qui�n ser� el que se ponga al frente de Hora 25 la pr�xima temporada, despu�s de hace unos d�as se anunciase que Aimar Bretos ser� el que tome el testigo de Barcel� en Hoy por Hoy. Ser� el contramaestre de Barcel�; ser� Jos� Luis Sastre.
El clarificador adi�s de �ngels Barcel� con... �mensaje oculto? "Se acab�"
Ha pillado por sorpresa, pero, tal vez, sea porque as� se quer�a que fuera. �ngels Barcel� ya no est� en la Cadena Ser. Hoy ha sido su �ltimo d�a. Ha elegido no alargar...







