Con la idea de llevar momentos de alegría a niños que enfrentan tratamientos contra el cáncer, Andrea Ortega y Clarissa de Tomaso, estudiantes de segundo de bachillerato en Samborondón, crearon “Trazos de Ayuda”. Un proyecto que busca acompañar a los niños de la Casa Ronald McDonald en Guayaquil que atraviesan por estos procedimientos oncológicos.Inspiradas por el espíritu del Mundial, las adolescentes han comenzado una campaña de recolección de cromos para completar álbumes que son entregados a los pequeños pacientes. PublicidadSu objetivo es ofrecerles una distracción positiva y una ilusión que les permita, aunque sea por un momento, apartar su atención de la enfermedad.Las adolescentes saben que un álbum de fútbol no figura entre las prioridades de quienes atraviesan un tratamiento médico, pero creen que la emoción de intercambiar y completar cromos puede brindarles momentos de felicidad y ayudarles a pensar en algo más allá de la enfermedad.“Queremos darles un momento en el que se puedan olvidar de su enfermedad y preocupaciones”, expresó Clarissa.PublicidadPublicidadEl origen de “Trazos de Ayuda”La idea nació inicialmente con el propósito de realizar cursos didácticos relacionados con el arte. Sin embargo, al observar la emoción que genera el Mundial, especialmente entre los niños, y el entusiasmo por coleccionar e intercambiar cromos, decidieron donar álbumes y sobres a los pacientes.PublicidadAndrea contó que la iniciativa surgió, en gran medida, desde su perspectiva como hermana, al ver la alegría de su hermano mientras llenaba su álbum. “Esta parece ser la realidad de todos, pero estos niños tienen otras prioridades. Muchos no habían tenido la oportunidad de comprar el álbum ni los cromos”, relató.La primera visita la realizaron el 1 de junio, fecha en la que se celebró el Día del Niño. Clarissa recordó que varios de los menores acababan de regresar de Solca, por lo que se encontraban cansados tras sus jornadas médicas.Sin embargo, al verlas llegar con las cajas de álbumes y cromos, su ánimo cambió de inmediato.PublicidadLa actividad se desarrolló entre gritos de emoción, risas e intercambios de cromos. Los niños llenaban sus álbumes sentados en el piso o en sillas, mientras compartían y comparaban las figuras que les iban saliendo.“Cuando vieron lo que traíamos, todos se emocionaron”, recordó Andrea.Entre las escenas que más la marcaron estuvo la de un niño que, al recibir los cromos, exclamó: “Mamá, yo quería esto”. Según relató, el menor nunca había tenido un álbum y lo había pedido durante mundiales anteriores.Otra de las situaciones que más las conmovió fue ver a algunos niños que decidían no pegar ciertas figuras de inmediato, sino guardarlas para esperar a sus familiares y completar el álbum junto a ellos.Cómo donar cromos para la campañaLa dinámica de recolección es sencilla. En el colegio donde estudian las adolescentes se colocaron afiches informativos para difundir la campaña de donación de cromos destinada a niños con cáncer.Además, en uno de sus cursos instalaron una caja de cartón donde los estudiantes pueden acercarse a dejar sus cromos durante los recreos o en sus tiempos libres.Sin embargo, uno de los puntos abiertos al público es River Beach, ubicado frente a Plaza Lagos, en Samborondón.“Los que ya hayan terminado el álbum del Mundial pueden ir a dejar los cromos allá. Nos serviría de mucha ayuda. También nos pueden encontrar en Instagram como @trazosdeayuda”, expresó Andrea.La motivación personal detrás del proyectoAl ser consultada sobre cómo surgió la idea de donar los cromos a niños con cáncer, Clarissa contó que esta enfermedad ha estado muy presente en su vida, ya que tanto su padre como su madre la enfrentaron y lograron superarla.“Tuve el cáncer muy cerca porque mis dos papás lo han tenido y han sobrevivido. Entonces sé lo que se siente para una familia vivir esta experiencia y sé que cualquier acción de alguien que trate de ayudarte, te hará sentir feliz”, manifestó Clarissa.A su corta edad, Andrea y Clarissa tienen claro que, a través de este proyecto, buscan brindar apoyo y acompañamiento a los niños que enfrentan la enfermedad.“Las actividades que les brindamos son para que no olviden que, por más que estén enfermos y atravesando momentos difíciles, todavía pueden disfrutar y ser niños felices”, señaló Andrea.Planes futurosAunque actualmente la iniciativa está enfocada en la recolección y entrega de álbumes y cromos del Mundial, una vez que pase esta etapa el proyecto retomará su propósito inicial: desarrollar actividades artísticas con los menores.Entre los planes de las jóvenes está continuar realizando visitas periódicas para ofrecer espacios de expresión a través del arte.La propuesta incluye talleres de pintura, dibujo y cerámica, dirigidos no solo a los niños, sino también a sus padres y familiares.La intención es que estas actividades se conviertan en una herramienta para canalizar emociones. “Ojalá que puedan encontrar en el arte un refugio”, concluyó Clarissa. (I)
“Queremos darles un momento en el que puedan olvidar sus preocupaciones”: dos adolescentes impulsan campaña de donación de cromos para niños con cáncer en Guayaquil
La ilusión del Mundial llega a niños con cáncer gracias a una iniciativa estudiantil.













